La crisis migratoria de Ceuta ha abierto una nueva fase de enfrentamiento entre el Gobierno y el ejecutivo de Juan Jesús Vivas. Después de casi 50 días de tensiones, la Moncloa ha decidido responder públicamente a los reproches del presidente ceutí, mientras continúan sin resolverse el traslado de centenares de menores a la Península y la falta de plazas para atender a todas las personas migrantes que todavía están en la ciudad. "Ante tanta mentira y tantos ataques, hemos decidido defendernos", aseguran fuentes de la Moncloa citadas por elDiario.es.
El choque subió de tono esta semana cuando Pedro Sánchez, preguntado por los periodistas sobre los cerca de mil menores que continúan sin atención en Ceuta, respondió: "Eso pregúntenselo a Vivas". La declaración llegaba después de que el presidente de la ciudad autónoma hubiera afirmado que Sánchez "no está capacitado" para continuar en el cargo porque, según él, no está cumpliendo sus obligaciones constitucionales.
El bloqueo al traslado de 500 menores
Uno de los principales puntos de conflicto es la propuesta del Ministerio de Juventud e Infancia para trasladar temporalmente 500 menores a la Península. Según elDiario.es, el departamento de Sira Rego plantea esta medida desde principios de agosto, con recursos estatales y entidades especializadas, pero necesita la autorización de Ceuta porque es la administración que tiene la tutela. Fuentes ministeriales aseguran que la oferta continúa vigente y que puede activarse cuando el gobierno ceutí dé el visto bueno.
Ceuta, sin embargo, mantiene como prioridad la repatriación. "Esta era una opción más, pero para nosotros la prioridad es la repatriación de menores", afirmó el consejero de Presidencia, Alberto Gaitán. Esta posición contrasta con declaraciones del mismo Vivas del 29 de julio, cuando defendió públicamente que la legislación impedía las devoluciones automáticas y remarcó que, en determinados casos, "sencillamente, la ley no lo permite".
Más de 6.000 plazas, pero al menos 10.000 migrantes en Ceuta
El otro foco de tensión es la búsqueda de espacios de acogida. El Gobierno ha habilitado 2.500 alojamientos en cinco días y ya ha activado más de 6.000 plazas, pero fuentes ministeriales citadas por elDiario.es acusan al ejecutivo ceutí de haber dificultado algunos emplazamientos. Uno de los últimos dispositivos es el espacio de 16.000 metros cuadrados del puerto, preparado para recibir a 1.700 personas después de que el Ministerio de Transportes acabara tomando la decisión.
A pesar de la ampliación de los recursos, los últimos datos oficiales sitúan en al menos 10.000 las personas migrantes que todavía se encuentran en Ceuta, muy por encima de las estimaciones difundidas durante las semanas anteriores. Sánchez ha fijado como horizonte el final de año para normalizar la situación, mientras la gestión de los menores y de los dispositivos de acogida mantiene abierta una confrontación cada vez más directa entre las dos administraciones.