El Consejo de Ministros ha aprobado este martes una nueva ley de asilo y una reforma de la ley de extranjería, según ha anunciado la portavoz del Gobierno y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. Se trata de dos anteproyectos impulsados por los ministerios del Interior y de Inclusión con el objetivo de actualizar el marco jurídico español en materia de asilo e inmigración.
Según ha explicado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, la voluntad de las dos reformas es adaptar la legislación española al Pacto Europeo de Migración y Asilo, que entró en vigor en junio. Los textos iniciarán ahora su tramitación antes de convertirse, si superan el procedimiento parlamentario, en las nuevas normas que regularán el asilo y los derechos y libertades de los extranjeros en España.
¿Por qué ha habido un cambio legislativo ahora?
El cambio legislativo responde a la entrada en vigor del Pacto Europeo de Migración y Asilo, que establece unas reglas comunes para los Estados miembros ante las llegadas irregulares y las solicitudes de protección internacional. El nuevo marco europeo busca que los procedimientos sean más rápidos y coordinados, especialmente en los puntos de entrada de la Unión Europea.
Una parte de las nuevas normas ya es de aplicación directa a los Estados miembros a través de los reglamentos europeos. Sin embargo, algunos aspectos necesitan ser incorporados a las legislaciones nacionales. En el caso español, esta adaptación se hará mediante la nueva ley de asilo y la reforma de la normativa de extranjería aprobadas este martes en forma de anteproyectos.
El nuevo sistema también prevé mecanismos de solidaridad entre los países europeos. Los Estados que afronten una presión migratoria especialmente elevada podrán activar fórmulas de apoyo de otros miembros. Entre estas herramientas se encuentra la posibilidad de pedir ayuda en el reparto de responsabilidades y reforzar la vigilancia de las fronteras con la participación de Frontex, la agencia europea encargada de apoyar a los Estados en el control de las fronteras exteriores.
Ceuta, un momento delicado para España
La reforma llega en un momento especialmente delicado para España a raíz de la situación en Ceuta. El Gobierno declaró el lunes la "situación de interés para la seguridad nacional" en la ciudad autónoma y creó un mando único para coordinar la respuesta ante la crisis migratoria. La decisión fue anunciada por el vicepresidente y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, después de reunirse con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas.
El Ejecutivo también ha aprobado una partida extraordinaria de 25 millones de euros destinada a la atención de los menores no acompañados que llegaron al enclave. Los recursos servirán para reforzar los servicios de acogida y la atención de este colectivo, uno de los principales retos que afrontan las administraciones ante el aumento de las llegadas.
La crisis migratoria se intensificó después de la llegada masiva de migrantes a Ceuta el pasado 30 de julio. Antes del Consejo de Ministros, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presidió una reunión del Consejo de Seguridad Nacional para analizar la situación en la ciudad autónoma y coordinar la respuesta del Estado.
Con estas dos reformas, el Gobierno busca adaptar el sistema a las nuevas reglas europeas y afrontar un escenario migratorio cada vez más complejo. El principal reto será encontrar el equilibrio entre la agilización de los procedimientos, incluidas las repatriaciones de personas sin derecho a protección, y el mantenimiento de las garantías de los solicitantes de asilo.
