El Gobierno ya ha estimado el número de inmigrantes que cruzaron la frontera de Ceuta que podrían finalmente quedarse en España. La cifra asciende a unas 5.000 personas, entre unos 2.500 menores y unos 2.500 potenciales solicitantes de asilo, según avanza este jueves El País. Se trata de poco más de un 6% de los cerca de 80.000 individuos que atravesaron irregularmente la valla en la ciudad autónoma española en el norte de África el pasado 30 de julio.
La gran mayoría de las personas que irrumpieron en Ceuta, el 90%, ya han sido devueltas a Marruecos con la colaboración de las autoridades del régimen alauita. Quedan todavía en territorio ceutí unas 8.000. Se encuentran en su mayoría en las calles, en algunos espacios habilitados y en las playas. De ellas, de acuerdo con fuentes gubernamentales consultadas por el citado diario, unas 3.000 personas serán devueltas antes o después. Se trata de los llamados migrantes económicos, mayores de edad y mayoritariamente marroquíes o provenientes de países desde los que no tienen derecho a pedir asilo.
En el caso de los menores, España tendrá que acoger a los 2.500, a menos que estos quieran volver con sus familias o estas los reclamen. De ellos, hay unas 600 niñas y unos 400 menores de trece años. El Consejo de Ministros aprobará a finales de agosto una partida de 25 millones de euros para atender a estos menores no acompañados, una cifra que podría variar en función de las necesidades. Desde el Ministerio de Infancia tienen intención de acelerar los trámites y el esfuerzo para acogerlos. Eventualmente, tendrá que activarse el mecanismo de reparto de los migrantes a otras comunidades menos tensionadas para su acogida, de acuerdo con la nueva ley de extranjería y tal y como se hizo con los procedentes de Canarias el año pasado pese a la oposición de las comunidades gobernadas por el PP.
Unos 2.500 migrantes podrían tener derecho a asilo en función de su país de origen
Además de ellos, hay unos 2.500 inmigrantes de origen subsahariano que se concentran en la playa del Trampolín y que son susceptibles de pedir asilo. Las autoridades españolas deberán examinar sus situaciones caso a caso para dirimir su futuro. Tienen derecho de asilo, de acuerdo con las leyes internacionales, si en sus lugares de origen sufren persecución o violencia grave o si proceden de países en guerra. Marruecos no se incluye en estos supuestos, mientras que Mali o Palestina, por ejemplo, sí.
Mientras tanto, Ceuta reclama soluciones rápidas. El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas (PP), mantiene que la situación es "insostenible" y que existe una creciente indignación y preocupación entre los ceutíes. La ciudad tiene unos 80.000 habitantes, la misma cantidad de personas que irrumpieron masivamente en la frontera. Desde el Gobierno, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha aseverado que algo así "no puede volver a pasar" y ha lamentado que las 80.000 personas que cruzaron lo hicieran "manipuladas por las mafias". También pidió explicaciones a Marrucos por haber dejado pasar a los migrantes en un contexto en que el régimen marroquí reclama Ceuta y Melilla como propias. Robles también ha expresado que no dejarán solos a los ceutíes, ciudad "españolísima", y ha agradecido al gobierno de Vivas su "esfuerzo y saber estar". Por ahora, existe expectación por este sábado ante el llamamiento en las redes sociales marroquíes a realizar un nuevo asalto masivo a la valla.
