Marlaska llama a la calma culpando a la derecha y ultraderecha de la tensión en Ceuta, y alarga espigones

El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado este viernes que el Gobierno español invertirá 35,6 millones de euros en Ceuta para reforzar la frontera y evitar que se repitan entradas masivas como la del pasado 30 de julio. Entre las principales actuaciones se encuentra el alargamiento de los espigones fronterizos de El Tarajal y Benzú, así como la instalación de un sistema permanente de contención marítima con boyas fondeadas.

Marlaska ha explicado estas medidas durante su comparecencia ante la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados, en la que también ha hecho un llamamiento a la calma ante el aumento de la tensión social en la ciudad autónoma. El ministro ha reclamado el "cese de cualquier tipo de violencia" y ha condenado los episodios protagonizados por algunos vecinos que han intentado impedir el reparto de comida a los migrantes o han tratado de quemar los asentamientos donde se habían instalado. "Hago un llamamiento a la calma y al cese de cualquier tipo de violencia porque la violencia no es el camino para resolver ningún problema", ha afirmado Marlaska, que ha reivindicado la necesidad de afrontar la situación con "complejidad y empatía absoluta" hacia los ciudadanos de Ceuta.

Un nuevo centro para 800 personas

El paquete de medidas anunciado por el ministro incluye también la construcción de un nuevo Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de carácter permanente con capacidad para 800 personas. Las actuaciones estarían cofinanciadas en un 90% por la Unión Europea a través del Instrumento de Apoyo Financiero a la Gestión de Fronteras y la Política de Visados. Interior también prevé incorporar nuevas capacidades tecnológicas para reforzar la vigilancia y la protección de la frontera. Entre estas medidas se encuentran nuevas embarcaciones ligeras de intervención, dispositivos remotos de actuación subacuática y un sistema de vigilancia aérea con aeronaves no tripuladas.

Marlaska ha recordado que desde 2018 el Ministerio del Interior ya ha invertido 34,4 millones de euros en Ceuta para reforzar la seguridad del perímetro fronterizo. También ha hecho referencia a la segunda fase del Plan de Infraestructuras de Seguridad del Estado (2026-2034), que prevé una inversión de 66,6 millones de euros para construir una nueva Jefatura Superior de la Policía y una nueva Comandancia de la Guardia Civil.

Llamamiento a la calma y crítica a la ultraderecha

El ministro también ha arremetido contra los discursos de la extrema derecha —y también contra los de "la derecha"— que, según ha denunciado, buscan alimentar la crispación social y estigmatizar a las personas migrantes. Marlaska ha rechazado que se les califique de "invasores" y ha condenado los llamamientos a la "caza del inmigrante". "Hace falta responsabilidad, serenidad y sentido de Estado", ha remarcado.

Asimismo, el ministro ha elogiado el comportamiento de los ciudadanos de Ceuta durante la crisis y ha asegurado que la mayoría han actuado con solidaridad y sensibilidad. "Ante los discursos de odio y de crispación de algunos, la solidaridad, la sensibilidad y la colaboración de los ciudadanos de Ceuta evidencian los mejores valores de nuestro país", ha afirmado.

5.000 migrantes todavía en Ceuta

Marlaska ha cifrado en 5.000 los migrantes que todavía se encuentran en Ceuta, de los cuales unos 1.500 son menores de edad. Según el ministro, la colaboración de Marruecos ha sido "eficaz" y "en todo momento estrecha", lo que ha permitido que, en solo 24 horas, la mayoría de las 72.000 personas que habían entrado en la ciudad autónoma regresaran voluntariamente al país vecino. El retorno continúa actualmente a un ritmo variable. Marlaska también ha revelado que las autoridades marroquíes han interceptado durante el 2026 más de 2.700 salidas irregulares por vía marítima hacia las costas españolas.

El ministro ha calificado los hechos ocurridos entre el 30 de julio y el 1 de agosto como "uno de los mayores desafíos recientes" que ha afrontado España en materia de gestión fronteriza y migratoria. Marlaska ha defendido que la respuesta del Gobierno fue "ordenada, coordinada y plenamente ajustada a la legalidad", con el objetivo de garantizar la protección de la frontera y, al mismo tiempo, el respeto de los derechos humanos.

El titular de Interior ha insistido en que las medidas anunciadas tienen un carácter estructural y a largo plazo y que deben permitir prevenir futuros episodios de entrada masiva tanto en Ceuta como en Melilla. Finalmente, ha asegurado que el Gobierno tramitará "cuanto antes" las solicitudes de asilo, expulsión o retorno de los migrantes que todavía se encuentran en la ciudad. "Este gobierno y también el Ministerio del Interior ha estado, es y estará siempre en Ceuta", ha concluido.