Medio millón de euros. Esta es la suma total de dinero que la familia Franco ha sacado subastando los bienes y objetos que se llevaron del Pazo de Meirás, residencia de verano del dictador, que este 2026 ha pasado a manos del Estado por orden del Tribunal Supremo. El gobierno español de Pedro Sánchez ha optado por resignificar el pazo gallego y reconvertirlo en un espacio de memoria democrática. En las dos jornadas de subasta, la familia Martínez-Bordiú Franco ha vendido más de 600 artículos, por los cuales se han embolsado 524.925 euros. Hay que tener en cuenta que el precio de salida de estos artículos era 188.000 euros. Se tiene que tener en cuenta que la casa Magna Art Auctions, del barrio de Salamanca, se quedará una parte (entre el 5 y el 15%), pero, aun así, la recaudación final supera con creces el precio establecido.
Los descendientes de Franco se llevaron un lote muy variado de objetos: mesas de hierro forjado del jardín, soperas de porcelana, alfombras turcas, muchos collares de perlas, bolígrafos y plumas de la casa Montblanc... un poco de todo. Uno de los bienes que más han llamado la atención era un maletín personal del dictador. Este tenía un precio de salida de 350 euros, pero se ha acabado vendiendo por más de 19.000. "Al Generalísimo Franco Caudillo de España y Jefe Nacional de Falange Española Tradicionalista y de las JONS", se puede leer en la inscripción del maletín. El precio de las fotografías de la colección de la familia Franco también se ha disparado en estas dos jornadas. La que se ha vendido más cara es una imagen dedicada por Juan Carlos I. El ex jefe de Estado aparece vestido con unos tejanos y un polo blanco en una barca y con una bandera franquista detrás: "Al Generalísimo Franco, con mucho cariño y mayor respeto", escribió en rojo el Borbón. El precio fijado por la familia eran 200 euros. Alguien la ha comprado por 8.000. Una fotografía familiar de Franco con su esposa Carmen Polo y su hija Carmen Franco se ha vendido por 2.500 euros, a pesar de que su precio de inicio eran 80.
Intentos de parar la subasta
La subasta había generado muchísima polémica. La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica había pedido al Gobierno español que la suspendiera hasta que la familia del dictador demostrara que era propietaria de unos objetos que ya ha conseguido vender. La asociación había enviado un escrito al Ministerio de Presidencia en el que expone que el Pazo de Mierás "nunca fue de la familia Franco", recordando que "hay una sentencia que demuestra que fue usurpado por la familia del dictador" durante la Guerra Civil, haciendo referencia a una resolución del Supremo. Por eso, la entidad reclama al Gobierno español que, a través de la Fiscalía General del Estado, promueva "la suspensión cautelar" de la venta e "investigue si es un saqueo de bienes públicos". La subasta, sin embargo, se ha acabado celebrando y la familia ha duplicado los beneficios previstos.
