Los cuatro fiscales que llevan la acusación contra los líderes independentistas encausados para el 1-O se reafirman en su intención de mantener contra ellos el cargo de rebelión, según ha adelantado El País este domingo. Este delito está castigado con penas que van de los 15 a los 25 años de prisión.

Según fuentes del Tribunal Supremo, los cuatro fiscales -Javier Zaragoza, exfiscal jefe de la Audiencia Nacional; Consuelo Madrigal, exfiscal general del Estado; Fidel Cadena, y Jaume Moreno- mantienen el criterio unánime y aseguran no haber recibido ninguna instrucción contraria por parte de la nueva fiscal general del Estado, María José Segarra, que se reunió con Sánchez esta semana.

La reiteración de esta acusación llega después de que el vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, apuntara que "la Abogacía del Estado y la Fiscalía General siguen la orientación" del gobierno de Pedro Sánchez. En este sentido, señalaba la contradicción de que "por una parte se le esté pidiendo a ERC que vote las cuentas y de la otra se avale la prisión de su líder". Por eso, abría la puerta a un posible cambio de acusación después del cambio de fiscal general, nombrada por el PSOE.