La Fiscalía archiva una denuncia contra Pilar Rahola por incitar al odio contra los palestinos

La Fiscalía de Barcelona ha archivado la investigación por delito de odio que abrió a la periodista Pilar Rahola a raíz de una denuncia presentada por la Organización Juvenil Socialista (OJS), el pasado febrero, que la acusaba de animar el "genocidio" contra la población palestina en sus intervenciones. En el decreto de archivo de la denuncia, al que ha tenido acceso ElNacional.cat este martes, la fiscal delegada de la sección de Delitos de Odio y Discriminación de Barcelona, Marta Gloria López Català, concluye que las manifestaciones de la periodista a favor de Israel no constituyen delito porque "no contienen una llamada directa a la realización de actos en contra de la población palestina". Añade que "no consta que instara o animara a la comisión de hechos discriminatorios, y menos aún, violentos".

La fiscal especializada lo argumenta extensamente con la jurisprudencia recientemente marcada por el Tribunal Supremo y organismos europeos, que fijan que solo se tiene que sancionar penalmente el discurso de odio en los casos más graves y que "minan las bases de la convivencia pacífica de forma significativa". Rahola fue denunciada por dos miembros de la OJS contra los que, precisamente, se había querellado antes por tirarle pintura en un acto en La Garriga en octubre de 2024 para denunciar su "complicidad con el genocidio".

Prevalece la libertad de expresión

La defensa de Rahola, ejercida por el despacho de Cristóbal Martell, ha manifestado en un comunicado que es "una excelente noticia en términos de calidad democrática" el archivo de la denuncia, que le atribuía delitos de incitación al odio y complicidad en el genocidio. Sostiene que la periodista expresó opiniones relativas al conflicto de Oriente Medio, "en legítimo ejercicio de la libertad de expresión y de opinión". Añade que el decreto de la Fiscalía, desarrollado en 30 páginas, presenta "una exposición compendiada del estado de la interpretación jurisprudencial de los delitos de incitación al odio y banalización del sufrimiento, en los que no incurren ni remotamente las intervenciones públicas y los artículos" de Rahola analizados.

La investigación

En la investigación, la fiscal ha analizado un mensaje publicado por Rahola en su cuenta de X, y también una intervención suya en la cadena televisiva Cuatro y un artículo que publicó en ElNacional.cat en septiembre de 2025 en el que negaba que la intervención israelí en Gaza pueda ser considerada genocidio y cargaba contra lo que tildaba de "propaganda" propalestina.

Para reafirmar su posicionamiento, la fiscal cita dos autos de 2024, en los que el Supremo archivó denuncias por delitos de odio contra la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau y la exministra Ione Belarra por tildar a Israel de Estado genocida y de apartheid. Para la fiscal, los argumentos empleados por el Supremo en estas resoluciones, "en el contexto de discursos suscitados con motivo del conflicto árabe-israelí", deben ser también de aplicación a la denuncia contra Rahola "por llegar a idéntica conclusión".

La responsable del ministerio público tampoco cree que las manifestaciones de Rahola encajen en el delito de negación del genocidio, ya que, recuerda, "no consta que ningún órgano con jurisdicción" haya declarado que esto es lo que está perpetrando el Estado de Israel en Palestina.
 

La respuesta de Rahola

El comunicado de la defensa también recoge la reacción de Rahola. "Siempre he confiado en el archivo de esta denuncia porque no tenía ningún fundamento jurídico, sino que respondía a la voluntad de censurar la opinión libre, neutralizar la disidencia e imponer el pensamiento único. No era una denuncia en favor de ningún derecho que había que preservar, sino en contra del derecho a pensar y opinar libremente", manifiesta la periodista, que añade: "La libertad de pensamiento está cada vez más amenazada por corrientes ideológicas poderosas que consiguen imponer relatos únicos sobre cuestiones sensibles, y demonizan y silencian a los que van contra la corriente".

La periodista sostiene que el conflicto de Oriente Medio "sufre, como ningún otro, de la imposición de un único relato fanatizado e intolerante, que anula cualquier posibilidad de posición alternativa. Especialmente respecto a la existencia y el derecho a la defensa de Israel". Y continúa: "Tengo posiciones firmes sobre la cuestión y no me importa ir contra corrientes mayoritarias, pero creo que las defiendo con datos, argumentos y desde planteamientos democráticos. Contra las consignas, intento plantear ideas, contra las pancartas, debates y contra el pensamiento único, la disidencia. Esto quería atacar la denuncia: el derecho a pensar libremente y defenderlo públicamente".

Rahola se reafirma: "El archivo definitivo de la Fiscalía demuestra que este pensamiento libre lo ejerzo desde los parámetros democráticos y que me ampara la ley. Tenían la intención de hacerme callar: no lo han conseguido. Tenían la intención de anularme socialmente: tampoco lo han conseguido. Son los que señalan, tiran pintura, hacen listas negras, demonizan e intentan anular a los que no piensan como ellos. Ante la cobardía de los censores del pensamiento, la valentía de los pensadores libres".