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El desfile militar de este 12 de octubre iba cargado de tensión. Una vez más, Felipe VI ha visto pasar sus tropas ante él en el madrileño Paseo del Prado. Desde la plaza de Neptuno ha visto cientos de soldados, previo a un viaje que, nadie duda, traerá cola: el monarca viajará este martes 13 y miércoles 14 de octubre a Ceuta y Melilla, más de dos meses después de la crisis migratoria en la primera de estas dos ciudades, territorio reclamado por Marruecos. El menú de siempre en este desfile: abucheo con insultos dirigidos al presidente del Gobierno a su llegada con "Pedro Sánchez, hijo de puta" como plato principal. Faltan solo 48 días para que se celebren las elecciones generales del 29N, ocho años después de gobierno socialista. 

Ha vuelto a hacer acto de presencia Salvador Illa. Es la tercera vez que asiste a la fiesta nacional de los españoles desde que es president de la Generalitat. Se le ha visto conversar distendidamente con homólogos autonómicos y también con ministros de Pedro Sánchez mientras las autoridades esperaban la llegada del presidente del Gobierno y del rey. El desfile militar es el primer acto importante de la jornada. Muchos de estos representantes políticos, entre ellos el líder de los socialistas catalanes, están invitados más tarde a la recepción de Felipe VI y Letizia en el Palacio Real de Madrid. Quien ha plantado al rey en los actos de este 12-O es Santiago Abascal, que ha viajado este lunes festivo a Ceuta con dirigentes de la extrema derecha francesa. El líder de Vox ya se ausentó el año pasado con la excusa de que no quería coincidir en ningún acto con Sánchez.

Los reyes españoles han invitado a este desfile militar a representantes de las cuatro culturas de Ceuta. Felipe VI viajará este martes a esta ciudad autónoma. Será un viaje de alto voltaje. Ya existe un precedente. Fue Juan Carlos I y la reina Sofía quienes, en noviembre de 2007, visitaron Ceuta y Melilla. El viaje provocó un choque diplomático con Marruecos; Rabat llamó a consultas a su embajador en España, sin regresar a su oficina durante 65 días. Fue necesaria una carta del entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero para que ambas partes pudieran hacer las paces. El caso es que aquella visita fue la primera en 74 años de un jefe de Estado a una de estas dos ciudades.

El president Salvador Illa i el ministre Óscar López / Foto: EFE

Se espera que esta nueva visita de los reyes españoles vuelva a tensar las relaciones con Marruecos. El Gobierno calcula que el régimen del país norteafricano criticará el viaje. El pasado viernes, en el acto de apertura de la nueva legislatura del Parlament marroquí, Mohamed VI afirmó que la relación de Marruecos con España es "una elección soberana y un compromiso voluntario" que no puede "ser objeto de ninguna presión o amenaza, ni de ningún chantaje". Denunció las "declaraciones irresponsables de ciertos medios políticos y mediáticos y su instrumentalización flagrante de la situación", en referencia a Ceuta.

El desfile militar

El desfile, al fin y al cabo, ha sido como el de cada año. O como casi cada año: no ha habido ningún batacazo de un paracaidista, a pesar de que uno de ellos ha hecho sufrir a los asistentes cuando, al aproximarse a tierra ha pasado casi rozando el cartel del Hotel Palace. No será viral en las redes sociales su aterrizaje. Tampoco la patrulla águila, que ha pintado con normalidad la rojigualda en el cielo (en un día espléndidamente soleado) después de que por delante del monarca español se paseara la cabra de la Legión y cientos y cientos de soldaditos y banderitas. La bandera española también ha sido izada con éxito.