Hacía casi veinte años que los reyes españoles no visitaban Ceuta. En 2007, el viaje a las dos ciudades autónomas de Juan Carlos I y la reina Sofía provocó un choque diplomático con Marruecos. Y este martes su hijo, Felipe VI, y su esposa, Letizia, han visitado la ciudad autónoma que ha sufrido este verano una crisis migratoria sin precedentes. Más de dos meses después de que 80.000 personas cruzaran la frontera, el rey español ha reivindicado las dos ciudades africanas como parte de su territorio. Mensaje claro y directo a Marruecos: "Ceuta y Melilla son una parte irrenunciable de España" y lo que pasó este pasado mes de julio "fue todo menos normal" y una "violación de la frontera".
Felipe VI ha asegurado que ya tenía intención de visitar este año Ceuta "en condiciones normales". Según el monarca español, la "violación de la frontera" del pasado mes de julio fue "un choque para todo el mundo". Y ha advertido a Mohamed VI que "la soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables; son indiscutibles; y ante cualquier riesgo, nuestra obligación es su defensa y preservación". Aparte de abogar por la unidad y la colaboración entre instituciones, ha afirmado que el Estado español y la Unión Europea tienen "la responsabilidad" de mantener una buena relación de vecindad con Marruecos "basada y sostenida siempre en la confianza y el respeto".
Felipe VI ha insistido en que Ceuta "es parte de la UE" y que por eso en la ciudad deben prevalecer "en todo momento los derechos y las libertades propios de un Estado de derecho". "Quienes entraron irregularmente en nuestro país deben volver a su lugar de origen lo antes posible y por los canales legalmente establecidos", ha dicho. Mientras estén en la ciudad, ha añadido, deberán ser tratados "siempre con dignidad y humanidad", pero también se les debe exigir "un respeto escrupuloso de las normas de convivencia ciudadana y de los derechos y libertades" de los locales.
La Moncloa quita hierro a la previsible respuesta diplomática de Marruecos
Fuentes de la Moncloa aseguran que no temen la reacción que podrá tener Marruecos de la visita de los reyes españoles a Ceuta y Melilla. Dan por hecho que habrá una respuesta, pero le quitan hierro insistiendo en que "las relaciones diplomáticas son excelentes" entre los dos países. En cualquier caso, reivindican que los monarcas españoles deben poder "visitar cualquier territorio" en manos del Estado. Hace casi veinte años, la reacción de Rabat fue llamar a consultas a su embajador en España, sin regresar a su oficina durante 65 días. Fue necesaria una carta del entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero para que ambas partes pudieran hacer las paces. El caso es que aquella visita fue la primera en 74 años de un jefe de Estado a una de estas dos ciudades.
Felipe VI y Letizia, recibidos con cánticos de "Yo soy español"
La visita de los reyes españoles a Ceuta este martes ha sido recibida por miles de ciudadanos al grito de "Yo soy español, español, español". Felipe VI y Letizia han llegado al mediodía y se han dado un baño de masas en la plaza de África, donde se han oído lemas como "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende" y "Ceuta unida nunca será vencida". Los reyes han salido al balcón del palacio de la Asamblea acompañados del presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, y del ministro de Política Territorial y jefe del mando único para la crisis de Ceuta, Ángel Víctor Torres. También han visitado el santuario de Santa María de África, patrona de la ciudad, cuya festividad, el 4 de agosto, no se pudo celebrar a causa de la entrada de migrantes.
La Audiencia Nacional investiga la entrada masiva, y se especula que Marruecos podría haber tenido algún papel. La agenda de los reyes incluye una reunión con representantes de la sociedad civil y policías, la entrega de la llave de oro de la ciudad, la visita a una escuela pública y un acto ecuménico en el cementerio de Sidi Embarek en recuerdo de los 140 muertos. Más de 200 medios se han acreditado para seguir la visita.
