En medio de toda la polémica por la crisis de Ceuta, las diferentes versiones entre Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska —ministros de Defensa e Interior del Gobierno de Pedro Sánchez— se ha convertido en una nueva piedra en el zapato de un Ejecutivo ya contra las cuerdas por esta entrada masiva de migrantes a finales de julio y su gestión posterior de los hechos. El PP, que ha encontrado en la crisis de Ceuta una mina para atacar al Gobierno, ya ha reaccionado y su presidente, Alberto Núñez Feijóo, ha vuelto a reclamar al Congreso que se convoque una sesión de la Comisión de Secretos Oficiales. Esta sirve para que los diputados ejerzan el control sobre el Centro Nacional de Inteligencia, ahora en el ojo del huracán. "Este desbarajuste de versiones sobre lo ocurrido en Ceuta hace imprescindible la convocatoria inmediata de la Comisión de Secretos Oficiales. La pedimos el pasado cinco de agosto y, a estas alturas, ya no se puede demorar más", ha escrito el gallego en su perfil en las redes sociales, recordando la petición que ya hizo el PP a principios de mes, pocos días después de que estallara la crisis. "Está tan claro que alguien miente como que nadie ha cumplido con su responsabilidad. Y tanto los ceutíes como el resto de españoles se merecen un gobierno que los respete y defienda la dignidad de la nación", añade Feijóo en su mensaje.
Este desbarajuste de versiones sobre lo ocurrido en Ceuta hace imprescindible la convocatoria inmediata de la Comisión de Secretos Oficiales. La solicitamos el pasado 5 de agosto y, a estas alturas, ya no admite más demora.
— Alberto Núñez Feijóo (@NunezFeijoo) August 26, 2026
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Las versiones de Robles y Marlaska (dos ministros que han formado parte del equipo de Sánchez desde junio de 2018) son muy contradictorias y han abierto un conflicto dentro del Gobierno. Por un lado, la ministra de Defensa, que ha sido la primera en comparecer en el Congreso, afirmó que los servicios militares de información y también el CNI cumplieron con su tarea antes de esta entrada masiva de migrantes. Así, asegura que informaron a las fuerzas de seguridad y también a la Delegación del Gobierno, sin dar más detalles. En cambio, Marlaska, que ofreció una rueda de prensa después de la primera reunión del Consejo de Ministros postvacaciones, lo negó en rotundo, asegurando que no había "ningún informe" que pudiera prever esta entrada "sin precedentes". "Si hubiera habido una previsión, ¿alguien cree que no se habría elevado a las más altas instancias para tomar medidas extraordinarias?", soltó después de las palabras de su compañera en el gabinete de Sánchez.
Ante este conflicto, Feijóo decidió meter baza en las diferentes versiones de los hechos. "Prometen un mando único y desatan una guerra interna en el Gobierno. Está claro que nadie quiere responder por lo que han hecho. O, mejor dicho, por lo que no han hecho", soltó en un tuit este martes.
