Alberto Núñez Feijóo vuelve a apostarlo todo al motín interno. Ya lo hizo durante la semana previa a su investidura fallida a finales de septiembre, cuando no le salían los números y se veía obligado a contar en el voto favorable de diputados díscolos socialistas para llegar a la presidencia —de hecho, llegó a llamar al presidente de Castilla-la Mancha, Emiliano García-Page, para pedirle a su apoyo—. Y ahora el líder del Partido Popular lo vuelve a hacer, con la vista puesta en hacer fracasar la futura sesión de investidura del actual presidente en funciones español, Pedro Sánchez. El líder socialista ha iniciado una estrategia encaminada a entregar la amnistía a los líderes del procés, tal como han situado Esquerra Republicana y Junts per Catalunya como requisito indispensable a cambio de su voto positivo. La apuesta ha provocado algunas críticas internas, y es aquí de donde Feijóo quiere sacar provecho.
En una acción de protesta en Málaga en contra de la amnistía, el popular ha apelado directamente a la "izquierda constitucionalista", en contraposición con la mayoría de voces socialistas que no se han opuesto a la medida de gracia para los independentistas, y ha advertido que esta "ya no la conoce ni la madre que la parió" y "está a punto de ser eliminada del PSOE". "Tiene que unirse a nosotros para decirle a Sánchez 'Si quieres hacer eso en contra de las urnas, convoca las urnas y volvemos a votar'", ha añadido. De esta manera, Feijóo ha querido dinamitar la estrategia de Sánchez en torno a la amnistía, dirigiéndose directamente a los barones críticos para que impidan la investidura del líder socialista.
El llamamiento volvería a ir dirigido a perfiles como Emiliano García-Page, que este sábado ya dijo que un perdón general al independentismo no obedece a los "principios" del PSOE, si bien rechazó frontalmente que haya transfuguismo de socialistas que tumben una investidura de Sánchez: "No se puede responder al atropello constitucional como lo que representa Carles Puigdemont con otro atropello constitucional". Feijóo, pues, parece destinado a fracasar también con esta vía, pero no ha podido evitar enviar un último mensaje a los barones socialistas. "Si los pocos que levantan la voz al PSOE siguen sin hacer algo, serán igual de cómplices que los que callan y aplauden".
Lío sobre el apoyo a la amnistía
El líder del PP tampoco ha podido evitar entrar en un pequeño lío en torno a los apoyos con los que cuenta la amnistía, hoy por hoy. A pesar de que el PSOE prepara una consulta a la militancia para conocer los apoyos con los que cuenta la estrategia negociadora de Sánchez, Feijóo ha señalado que los españoles no han sido consultados sobre la amnistía, "y en consecuencia no hay nadie que tenga el consentimiento de los ciudadanos". Pero, acto seguido, ha dicho que la ciudadanía ya se pronunció el 23-J en contra de la medida de gracia, porque "solo el 5%" votó a favor de opciones independentistas. "La verdad es que la amnistía ya está votada, hemos dicho que no, y ahora no pueden obligarnos a lo contrario de lo que nosotros hemos decidido", ha disparado.
