Alberto Núñez Feijóo se ha abonado este miércoles al relato del pucherazo electoral que ha atizado Isabel Díaz Ayuso. El líder del PP ha afirmado este miércoles desde Ceuta que confía en los carteros y en los trabajadores públicos de Correos, pero no en sus directivos, de manera que ha anunciado que su partido pedirá a la Junta Electoral Central (JEC) medidas adicionales para incrementar las garantías del voto por correo de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre. Aparte, ha hecho un llamamiento a la movilización para que se produzca un "voto masivo".
Feijóo fue, precisamente, presidente de la empresa pública. Y así lo ha recordado en una comparecencia ante los medios de comunicación, junto con el presidente de la ciudad autónoma. La frase ha sido aplaudida por los afiliados del PP presentes en el acto de precampaña, en el quinto viaje del líder popular a Ceuta desde que estalló la crisis migratoria de finales de julio. Para justificar su desconfianza en Correos, el jefe de la oposición ha señalado que la empresa colocó en puestos directivos a Juan Manuel Serrano y Leire Díez, dos de los personajes principales del caso de las cloacas del PSOE. "No es que no confíe yo, es que no confía la justicia porque el expresidente de Correos y la señora Leire, personaje de reconocido prestigio, están investigados por, entre otras cosas, intentar extorsionar a jueces, fiscales, periodistas y otros ciudadanos", ha aseverado.
"Y lo que haremos los próximos días es proponer a la Junta Electoral Central algunas medidas adicionales para incrementar la garantía del voto por correo", ha sentenciado el líder del PP, que ha asegurado que su partido hará un "llamamiento a un voto masivo" para que después de las elecciones haya "un gobierno muy sólido".
Ayuso y otros barones del PP cuestionan el voto por Correo
La petición llega después de que varios dirigentes del PP hayan cuestionado el voto por correo. La primera fue la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que el lunes pidió "a todo el mundo que ni se le pase por la cabeza votar por correo" y advirtió que el PP estará "pendiente" ante una posible "adulteración" del censo. La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha afirmado que "entiende" las dudas que pueda tener la gente después de las "maniobras" de Pedro Sánchez.
Por su parte, el presidente de Aragón, Jorge Azcón, afirmó el martes que sus hijos, que estudian fuera de la autonomía, irán a votar personalmente a Zaragoza. Por su parte, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha animado a votar presencialmente porque no se fía "absolutamente de nada" del presidente del Gobierno, a quien ve "capaz de cualquier cosa".
Ayuso: "Lo único que digo es que estemos atentos"
Ayuso se reafirmó el martes en sus dudas sobre las "trampas" y "cambios" que pudiera hacer Sánchez durante el proceso electoral y pidió a la gente "que no se confíe": "Todo el mundo lo que tiene que hacer es ir a votar a la urna". Negó que sus palabras apuntaran a una posible manipulación del voto por correo y consideró que su opinión la compartía "todo el mundo desde hace muchos años". "Lo único que digo es, simplemente, que estemos atentos", añadió.
La dirigente definió a Sánchez como "el hombre más trilero y más tramposo que hemos tenido en democracia". "No respeta ni las urnas de cartón de su propio partido político", continuó, antes de subrayar que "llegó mintiendo" y que constantemente había intentado "cambiar las reglas del juego" y "de inflar los censos a través de regularizaciones".
Sémper: "El sistema es garantista"
El discurso del líder del PP de este miércoles, sin embargo, contrasta con lo que ha pronunciado uno de sus directivos en las últimas horas. El portavoz de la formación, Borja Sémper, afirmó el martes en Onda Cero que "el sistema es garantista" y tenía controles que hacían que el procedimiento estuviera vigilado por la JEC, donde el PP estaba representado. "Garantizaremos que así sea y lo que pedimos es que los españoles vayan a votar por tierra, mar y aire, con voto presencial y con voto por correo", apuntó. Sémper añadió que, por lo que se había visto estos últimos años, se entiende que "haya mucha gente que desconfía" del Gobierno.
