El exresponsable del despliegue del CNI en Girona el año 2017 ha negado este martes haber tenido ningún contacto con el imán de Ripoll, Abdelbaky Es Satty, considerado el líder de la célula que perpetró los atentados del 17A en Barcelona y Cambrils. Lo ha asegurado durante su comparecencia en la Comisión de Investigación del Congreso, donde también ha afirmado que "nadie sospechó nada" sobre las actividades del grupo terrorista.

El agente, que no ha revelado su identidad ni su trayectoria profesional amparándose en la ley reguladora del CNI, ha defendido que el Centro Nacional de Inteligencia trabaja bajo un "principio de compartimentación". Según ha explicado, esto impidió que conociera los contactos que Es Satty había mantenido anteriormente con el CNI durante su paso por la prisión de Castellón.

"La pregunta no era si habría un atentado, sino cuándo y dónde sería"

Durante la comparecencia, también ha remarcado que la célula actuaba de manera "muy clandestina" y que en aquel momento el nivel de amenaza yihadista era muy elevado. "La pregunta no era si habría un atentado, sino cuándo y dónde sería", ha asegurado, apuntando que había "muchísimas investigaciones abiertas" tanto en España como en el resto de Europa.

El exjefe del CNI en Girona ha explicado que su tarea consistía en "coordinar las unidades de inteligencia en la búsqueda y detención de amenazas" en un contexto de "máxima tensión" por la actividad yihadista. También ha defendido que la relación con los Mossos d’Esquadra era "estrecha", a pesar del clima político derivado del procés independentista.

¿Se podría haber evitado el atentado?

Preguntado sobre si se podía haber evitado el atentado, el agente ha admitido las dificultades de prevenir una acción de estas características. "Lamentablemente, el riesgo cero no existe y la seguridad total es imposible conseguirla", ha afirmado. Sobre la implicación de Es Satty en los atentados, ha asegurado que sintió una "absoluta consternación" al saberse su relación con la célula, especialmente porque Ripoll formaba parte de su área de interés. Según ha dicho, antes de los atentados no recibió ninguna información que motivara una investigación específica en Girona.

Finalmente, el compareciente ha explicado que después del 17A el CNI revisó sus protocolos internos para reforzar la prevención y la detección de amenazas. "Después de un atentado de estas características, el centro ajusta los procedimientos y analiza la amenaza para intentar ser más eficaces", ha concluido.