La victoria del Barça en Elx en el primer partido de Liga de la temporada ha quedado empañada por las cargas policiales en los alrededores del estadio Martínez Valero contra aficionados del equipo catalán que llevaban esteladas. Estas banderas, y otras con simbología de Catalunya, fueron requisadas y, además, se produjo la detención de un seguidor azulgrana que se rebeló contra la actuación policial. Unos hechos que han generado mucha polémica y que han sacudido el tablero político a finales de agosto. Pero, ¿pueden los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado requisar estas banderas? ¿Las esteladas pueden entrar en los campos de fútbol? Hay que viajar en el tiempo hasta 2017 para encontrar una decisión de la justicia española que avalaba su presencia en las gradas durante los partidos.
Un año antes, en mayo de 2016, el Barça tenía que jugar la final de la Copa del Rey contra el Sevilla en el campo del Atlético de Madrid. El país ya caminaba hacia el referéndum y era uno de los momentos más álgidos del procés independentista y con gran movilización social. En aquel momento, Mariano Rajoy era presidente del Gobierno español y había elegido a Concepción Dancausa como delegada en la Comunidad de Madrid. Fue ella quien decidió prohibir la exhibición de estas banderas durante el partido. Eran unos años muy convulsos y la herida por las grandes pitadas contra el himno de España, Joan Carles I y Felip VI todavía estaba abierta. Así, el Gobierno español interpretó el artículo 66 de la Ley del Deporte (que prohíbe exhibir símbolos racistas o xenófobos) para justificar esta decisión. La decisión generó mucha polémica. Pedro Sánchez, entonces líder de la oposición, rechazó la decisión y se presentaron dos recursos, uno de la plataforma Drets y otro directamente del Barça.
L'any 2016 vaig interposar, com a soci del Barça, amb els companys de DRETS, una demanda davant la resolució de la Delegació del Gobierno a Madrid, que havia prohibit les estelades a la Final de Copa. El jutge va deixar sense efecte la resolució i les va autoritzar.
— Francesc Abad (@francescabad) August 24, 2026
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Las esteladas fueron permitidas sobre la bocina
Dos días antes del partido, el juzgado de lo contencioso-administrativo número 11 de la Comunidad de Madrid estimó parcialmente el recurso presentado por Drets y permitió que los aficionados barcelonistas llevaran las banderas al Vicente Calderón, considerando que no quedaba probado que la exhibición de las banderas independentistas pudiera incitar a la violencia, el racismo o la xenofobia. "Son una mera manifestación de la libertad ideológica y del derecho a difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones". "En la medida en que la democracia implica pluralismo, ampara la discrepancia siempre que sea respetuosa con los derechos de los demás", insistía. La delegación del Gobierno aceptó la decisión, no recurrió y las esteladas pudieron entrar al campo. Con todo, algunos aficionados denunciaron que se les había requisado la bandera que llevaban para reclamar la independencia de Catalunya.
Decisión firme en 2017
Un año después, en julio de 2017, el mismo juzgado dio la razón al aficionado que presentó el recurso con la asociación Drets y consideró que con la orden de Concepción Dancausa se vulneraron los derechos fundamentales de los asistentes. En cambio, consideró que era una limitación aceptable dentro de competiciones europeas, por la normativa de la UEFA. De este modo, un año después, la sentencia del juez confirmó el criterio que se tomó de urgencia pocas horas antes de la celebración del partido. Diez años después, sin embargo, la situación no ha cambiado demasiado y los cuerpos policiales continúan requisando esteladas a aficionados del Barça que las llevan en los partidos de su equipo.