La polémica por la presencia del catalán en la visita del papa León XIV a Barcelona ha provocado una reacción iracunda de diversos medios españoles y de voces de la derecha españolista, que han acusado al independentismo de sectarismo, victimismo lingüístico y de intentar boicotear la estancia del pontífice en Catalunya. El debate se encendió después de saberse que, según el misal del viaje, el catalán tendrá presencia en algunos pasajes de la misa en la Sagrada Familia, pero no en la bendición de la torre de Jesucristo, prevista íntegramente en castellano. Esta decisión ha generado quejas de partidos, entidades y representantes catalanes, que reclaman más presencia de la lengua propia en un acto vinculado a Antoni Gaudí y a un templo profundamente arraigado en Catalunya.
Desde los sectores españolistas, sin embargo, la lectura ha sido muy diferente. El presidente de Vox en el Parlament, Ignacio Garriga, ha acusado a los partidos separatistas de inmiscuirse en la celebración religiosa. "Las injerencias de los partidos separatistas en la celebración religiosa que presidirá León XIV en la Sagrada Familia son absolutamente inaceptables", ha afirmado. Garriga también ha aprovechado para contraponer esta polémica con otras celebraciones religiosas. "Para controlar qué lengua se utilizó en las mezquitas, equipamientos públicos y plazas donde se celebró recientemente la Fiesta del Cordero no los vimos tan preocupados", ha añadido. Y concluye: "Que dediquen mejor su tiempo a buscar soluciones a la crisis social y de seguridad que ellos mismos han provocado en Catalunya".
Las injerencias de los partidos separatistas en la celebración religiosa que presidirá León XIV en la Sagrada Familia son absolutamente inaceptables.
— Ignacio Garriga (@Igarrigavaz) June 2, 2026
Para controlar qué lengua se utilizó en las mezquitas, equipamientos públicos y plazas donde se celebró recientemente la Fiesta…
En la misma línea, Ángel Escolano, de Convivencia Cívica Catalana, ha ironizado sobre las quejas por el catalán. "Es delicioso comprobar cómo los separatistas catalanes exhiben sus delirios lingüísticos tan pronto como tienen ocasión. Si el papa viene a Barcelona tiene que hablar en catalán por su capricho. A este paso le harán el examen del nivel C antes de dejarle entrar en la Sagrada Familia", escribió.
