ERC y Podemos sellan una alianza electoral: Rufián e Irene Montero harán campaña juntos el 29N

Esquerra Republicana y Podemos han oficializado este lunes una alianza electoral para las elecciones generales del 29 de noviembre que sitúa a Gabriel Rufián e Irene Montero como protagonistas de una estrategia compartida para frenar a la derecha y la extrema derecha. El acuerdo establece que Podemos contribuirá a la candidatura de ERC en Catalunya y que Rufián y Montero harán campaña juntos, tanto para reforzar las opciones de los republicanos como para movilizar el voto progresista. La decisión, sin embargo, abre un nuevo interrogante sobre el futuro del Frente Amplio que impulsan Sumar, los Comuns, Izquierda Unida y Más Madrid, que aspiran a construir una candidatura unitaria a la izquierda del PSOE. "Sumar esfuerzos, con voz propia y objetivos compartidos". Este es el lema con el que ERC presenta un entendimiento que tiene una lectura política clara: Podemos reconoce a Esquerra Republicana como el referente de la izquierda en Catalunya para hacer frente al bloque reaccionario, una posición que refuerza el papel de los republicanos en el tablero político estatal. "Esquerra Republicana y Podemos en Catalunya tienen una responsabilidad clara: defender Catalunya y a su gente", señala el comunicado conjunto, que considera "indispensable" la colaboración entre las fuerzas de izquierdas para frenar a la extrema derecha y proteger los derechos de la ciudadanía.

¿Qué implica el acuerdo entre ERC y Podemos?

El entendimiento se concreta, de momento, en dos compromisos. El primero es la participación de Podemos en la candidatura republicana en Catalunya, donde Rufián encabezará nuevamente la lista por Barcelona. El segundo es la implicación conjunta de Rufián e Irene Montero en actos de campaña, una fórmula que permitirá proyectar la colaboración más allá de Catalunya.

Todavía no se ha concretado cómo se traducirá la participación de Podemos en las listas electorales, ni cuántos representantes de la formación morada se incorporarán o en qué posiciones. Tampoco se ha detallado el calendario de los actos conjuntos. La dirección de ERC había descartado el domingo que las conversaciones implicaran necesariamente una coalición electoral formal, y el comunicado de este lunes mantiene abierta la fórmula definitiva de colaboración.

El acuerdo llega después de que Rufián confirmara que volvería a presentarse bajo las siglas de ERC, descartando así la posibilidad de liderar el Frente Amplio estatal, una opción que había alimentado expectativas durante los últimos meses. Con esta decisión, el dirigente republicano mantiene su vinculación orgánica con Esquerra, pero busca preservar parte de su apuesta por la cooperación entre las izquierdas.

La principal consecuencia política del entendimiento es que Podemos y los Comuns podrían acabar defendiendo candidaturas rivales en Catalunya, a pesar de compartir el objetivo de frenar un gobierno del PP y Vox. los Comuns continúan apostando por el Frente Amplio, una coalición de ámbito estatal en que participan Sumar, Izquierda Unida y Más Madrid, y que aspira también a incorporar Podemos. Mientras Rufián y Montero compartirán escenarios electorales, los Comuns tendrán que competir a las urnas contra la candidatura republicana que recibirá el apoyo de Podemos. Una circunstancia que hace más difícil la incorporación de la formación morada al proyecto unitario estatal. los Comuns ya habían expresado el domingo su malestar por la decisión de Rufián de mantenerse bajo las siglas de ERC. A pesar de asegurar que respetaban su opción, lamentaban que no hubiera querido participar en la construcción de un Frente Amplio de izquierdas y reafirmaban el compromiso con una candidatura de ámbito estatal.

Críticas de Martínez Barbero

Este lunes, la coordinadora de Movimiento Sumar, Verónica Martínez Barbero, ha profundizado en estas críticas. "Rufián estuvo más de un año hablando de la unidad de la izquierda y, entre esto y ERC, finalmente ha escogido ERC. Respetamos su decisión, pero me habría gustado que lo hubiera tomado antes, porque no favorece el acuerdo entre las izquierdas", ha afirmado en una entrevista en TVE. Martínez Barbero también ha advertido de las contradicciones de Podemos, que continúa reclamando primarias abiertas para definir el liderazgo del Frente Amplio mientras negocia su propia estrategia electoral con ERC. A pesar de todo, ha insistido en que todavía es posible llegar a un acuerdo.

Maíllo se resiste a dar por rota la unidad

Más conciliador se ha mostrado el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, que considera que la decisión de Rufián no tiene que representar necesariamente un obstáculo insalvable para la unidad de la izquierda. En una entrevista a RNE, ha asegurado que siempre había tenido claro que el dirigente republicano acabaría encabezando la candidatura de ERC. "Si mantiene el que ha dicho a lo largo del tiempo sobre una gran alianza, estoy convencido de que presionará para que haya una sola propuesta", ha afirmado Maíllo, a pesar de advertir que habrá que comprobar si hay coherencia entre los discursos y los hechos. El dirigente de IU ha rechazado que el movimiento de Rufián rompa definitivamente el proyecto unitario y ha defendido un pacto en que "nadie veta a nadie". "No hay ninguna otra salida que llegar a un acuerdo", ha insistido, apelando a situar los intereses de la ciudadanía por encima de los partidistas.

El calendario electoral presiona a las izquierdas

Todo ello llega en una semana decisiva. El 16 de octubre se acaba el plazo para registrar las coaliciones electorales para el 29N, mientras que el Frente Amplio tiene previsto presentar públicamente el proyecto el sábado 17 de octubre. Las negociaciones continúan abiertas, pero el margen para llegar a un entendimiento es cada vez más reducido. La alianza entre ERC y Podemos introduce, además, un elemento político de fondo: la relación entre la izquierda estatal y las izquierdas soberanistas. Con este movimiento, Podemos apuesta por reforzar ERC en Catalunya, mientras que los Comuns mantienen la voluntad de articular una alternativa de ámbito estatal. La incógnita es si esta colaboración será un primer paso para facilitar un entendimiento más amplio o si acabará consolidando la división electoral de la izquierda alternativa. De momento, Rufián y Montero ya han escogido hacer equipo, pero el Frente Amplio todavía no ha resuelto cómo encajar esta nueva alianza en su proyecto.