ERC y los Comuns han celebrado este miércoles la dimisión del director general de la Policía, Josep Lluís Trapero, después de meses de cuestionamientos a su gestión, pero han expresado dudas sobre su sustituto, Ferran López. Los dos socios prioritarios del Govern de Salvador Illa coinciden en considerar necesario abrir una nueva etapa en Interior, aunque discrepan sobre el perfil que debe asumir la dirección política de los Mossos d'Esquadra.
La portavoz de ERC en el Parlament, Ester Capella, ha asegurado que la salida de Trapero "era necesaria" después de "muchos errores acumulados en la dirección de Interior y la policía catalana". La republicana ha puesto especialmente el acento en actuaciones que, según ha denunciado, han afectado "derechos fundamentales y las libertades", como la infiltración de policías en asambleas de docentes. Capella también ha criticado la respuesta policial a las movilizaciones independentistas durante la visita del rey español en Montserrat y las protestas a favor de Palestina y contra el Govern de Israel. "Son unas actuaciones inadmisibles en una policía democrática", ha sentenciado.
Para ERC, la situación se había vuelto "insostenible" y la marcha de Trapero debe servir para abrir "una nueva etapa al frente de Interior". Los republicanos, sin embargo, quieren que los cambios en la cúpula policial se traduzcan también en explicaciones en el Parlament. Capella ha anunciado que han pedido la comparecencia de la consellera Núria Parlon, de la nueva comisaria jefa de los Mossos, Sílvia Catà, y del nuevo director general de la Policía, Ferran López.
ERC cuestiona que López sea un mosso en activo
Sobre el nombramiento de López, Capella ha admitido que se trata de un perfil con "larga trayectoria" y experiencia, pero ha dejado claro que ERC no comparte que la dirección política de la policía recaiga en un agente uniformado. "No nos gusta que la dirección política la ostente un cargo uniformado", ha afirmado. Sin embargo, los republicanos no han avanzado cuál será su posición sobre el nuevo director general. "Lo valoraremos en función de las decisiones que tome. En función de eso tomaremos las decisiones", ha apuntado Capella.
La dirigente republicana también ha evitado entrar a valorar si los cambios deberían afectar a la consellera de Interior. Ha situado esta decisión en manos del president de la Generalitat. "Le toca al presidente si tiene que hacer cambios de Govern. No hacer también tiene unas consecuencias para el mismo presidente y para el mismo Govern", ha advertido. Capella ha aprovechado también para reivindicar el nombramiento de Sílvia Catà como nueva comisaria jefa de los Mossos, en sustitución de Miquel Esquius. Será la primera mujer que asuma esta responsabilidad, un hecho que ERC considera una "buena noticia". La republicana ha recordado que durante la etapa de Joan Ignasi Elena al frente de Interior se impulsó una apuesta por feminizar el cuerpo policial.
Los Comuns: "El Govern va a crisis por semana"
En una línea similar, el portavoz de los Comuns en el Parlament, David Cid, también ha celebrado la dimisión de Trapero. "Es una buena noticia", ha afirmado, porque la formación no compartía "su orientación y la gestión que se ha hecho sobre cuestiones relacionadas con derechos fundamentales y derecho a la protesta". Cid ha aprovechado la crisis en Interior para cargar contra la gestión del Govern de Illa, que, a su parecer, "va a crisis por semana". "Tenemos un Govern que vive instalado en la provisionalidad cuando tiene que dar estabilidad y una orientación clara sobre las políticas que quiere hacer en defensa de los servicios públicos y para garantizar la seguridad en el país", ha criticado.
Los Comuns también han celebrado que Catà sea la primera mujer que asume la jefatura de los Mossos y han defendido que los cambios permitan mejorar la percepción sobre la seguridad ciudadana. En cambio, Cid ha cuestionado directamente el nombramiento de Ferran López. El dirigente de los Comuns considera que no es adecuado que la dirección general de la Policía la asuma "un mosso en activo" y ha defendido que esta responsabilidad debería recaer en un perfil civil.
La CUP lo considera una "victoria"
Desde la oposición independentista, la CUP ha ido aún más allá. El diputado Xavier Pellicer ha calificado la dimisión de Trapero de "victoria" de las entidades antirreprensivas y también de la misma formación cupaire. "También es una victoria de la CUP", ha reivindicado. Pellicer ha vinculado la salida del director general de la Policía con sus "vulneraciones de derechos sistemáticas" y ha reclamado nuevamente la dimisión de Núria Parlon "si no hay un giro inmediato" en el Departamento de Interior.
Los cupaires tampoco dan "confianza de entrada" a Ferran López, que ya ocupó responsabilidades al frente de los Mossos durante la aplicación del artículo 155. La CUP ha situado la Diada como el "primer examen" del nuevo director general. "Veremos si continúan poniéndose al lado del odio y del fascismo y contra el independentismo", ha advertido Pellicer. La CUP ha recordado que Trapero era una "apuesta personal y política de campaña" de Salvador Illa, que reivindicó su fichaje durante las elecciones catalanas. Según Pellicer, su salida llega después de un curso marcado por la aplicación de la ley mordaza, la infiltración policial en asambleas de maestros y la "represión salvaje" de las movilizaciones en apoyo a Palestina y del movimiento por la vivienda.