El expresident Artur Mas (Barcelona, 1956) defiende sin ambages convertir la marca JxCat en un partido político "con todos los pormenores" al cual se incorporen tanto el PDeCAT como la Crida y todas aquellas personas que hoy día forman parte de este espacio. Mas considera que este proyecto tendría que estar ya en marcha entre septiembre y octubre, y advierte que entre los objetivos prioritarios que se tendrán que activar figura la elección del candidato a la Generalitat dado que resulta "inviable" pretender que presos y exiliados puedan volver a asumir el liderazgo electoral. Desde su despacho de expresidente en la última planta del Palau Robert, en pleno paseo de Gracia de Barcelona, Mas asegura que no tiene ninguna necesidad de asumir un papel relevante en todo este proceso y que estará "allí donde pueda ayudar".

Hace un mes fue a ver Carles Puigdemont a Waterloo. Acordaron "reforzar JxCat como realidad política consolidada". ¿Qué quiere decir eso?
JxCat era el objeto central de aquel encuentro: como rehacer este espacio político, como darle más fuerza, coherencia, más operatividad y más eficacia.

¿Y a qué conclusión llegaron?
Compartimos la diagnosis de que este es un espacio todavía por arreglar y el objetivo de intentar que JxCat, que hoy es una marca y un proyecto, se convierta además en una organización política. Y que, si eso fuera así, todo el mundo Crida y PDeCAT aceptaran refundirse dentro de este partido definitivo. Lo que no acordamos, porque no depende tanto de mí, depende más de él, es el método, para llegar a este objetivo, el camino.

Y para hacer esta estructura "operativa y eficaz" que proponen...
Un partido político con pelos y señales.

...qué tiene que hacer el PDeCAT?
El PDECAT está en disposición, lo ha dicho el mismo David Bonvehí en varias ocasiones, de apuestar por un partido que se llame JxCat.

¿Cómo?
Hay dos cosas que hay que tener presentes: Primero, que más allá del tema de la independencia y el principio de la autodeterminación que comparte todo el mundo, el proyecto se avenga al marco ideológico del PDeCAT. No al 100%, porque siempre tiene que haber alguna renuncia. Pero sí tiene que haber una idea clara de qué tipo de país estamos defendiendo, e incluso qué tipo de país construiríamos el día que seamos independientes. Y segundo, se tiene que tener presente que el PDeCAT tiene la experiencia de cómo se dirige un partido y de cómo se hace de manera eficaz, en la medida en que incorpora toda la experiencia y la tradición de un partido de éxito como fue CDC.

¿Eso quiere decir que el PDeCAT se tiene que disolver dentro de JxCat?
Mi apuesta sería esta. Pero no sólo el PDECAT, sino la Crida también. Hablo como partidos políticos, otra cosa es si decidiera convertirse en una fundación o una asociación para defender otras finalidades... Sin embargo, si hablamos de partidos políticos que se presentan a las elecciones, mi apuesta es muy clara. Otra cosa es que sea posible. Eso ya se verá.

¿Ha hablado con Bonvehí?
También he hablado con David Bonvehí y con Jordi Sànchez, en la prisión.

¿Y ellos qué le dicen?
Todo el mundo está a la espera de los movimientos que pueda hacer el president Puigdemont, que es quien por otra parte ha manifestado su voluntad de liderar este procés interno.

¿De todo eso que acordaron hace un mes, qué pasos se han dado ya?
Se han hecho algunas gestiones para ver hasta qué punto el mundo PDeCAT y el mundo Crida estarían en disposición, y en qué condiciones. Y estas gestiones a estas alturas no tienen respuesta definitiva.

Si la Crida no acepta entrar en JxCat, es evidente que se tienen que replantear cosas

Insiste mucho en hablar de la Crida. Es uno de los posibles conflictos con que puede chocar si no aceptan entrar...
Si la Crida no acepta entrar, es evidente que se tienen que replantear toda una serie de cosas. Estoy hablando de aquello que los ingleses denominan el best-case scenario, el mejor escenario. Tienes que luchar por conseguirlo. Si después en esta batalla no consigues el mejor escenario pues tienes que ir al second best, que ya llegaremos si es que no hay posibilidad.

Quien no está en este escenario es Marta Pascal, incluso ha hablado públicamente de crear otro partido...
Una cosa es que ella confíe más o menos en que se pueda llegar a este objetivo, pero no creo que esté en contra. No creo que esté en contra de que JxCat sea un partido que incorpore la mejor tradición de Convergència y del PDeCAT y que además sume otras sensibilidad. Porque la mejor tradición de Convergència es precisamente sumar sensibilidades.

¿Y, quien lo tiene que liderar es Carles Puigdemont?
Es lo que me dijo él, que entendía que eso lo tenía que liderar él, lo cual entiendo y respeto totalmente.

¿Lo podrá liderar desde Waterloo?
Una cosa es liderar y otra es hacerlo todo. Si él quiere estar al frente tiene el derecho a estar, pero eso también le obliga a hacer las cosas y a aquello que no pueda hacer él, compartirlo o encargarlo a otra gente.

¿Todo este proceso en cuánto de tiempo tendría que ser posible?
Mi recomendación, unas semanas atrás, fue que no más tarde de pasado el verano, es decir, septiembre-octubre.

¿Qué quiere decir esto?
Que en septiembre-octubre naciera un partido político que se llame JxCat, que funcionara como tal, con sus órganos de gobierno, sus bases, marco ideológico, proyecto, político de alianzas...

Por lo tanto, todo eso ya está en marcha...
Sí, tendría que estar en marcha, pero tampoco estoy al día, no me corresponde a mí...

Paralelament los partidos se tendrían que disolver? 
No necesariamente. Se trataría de que la referencia de todo aquel espacio fuera un partido que se llamara JxCat, quiere decir que el resto de partidos ya dejan de tener su función. Después se pueden disolver o no. Dependerá de sus condicionantes internos esto.

¿Encontró receptivo a Jordi Sànchez cuando le planteó esta propuesta?
Escuchó los planteamientos que se le hacían y no dio una respuesta de entrada.

Aparte de los cargos del partido, se tendría que abrir un proceso para escoger candidato o candidata a la Generalitat

En cualquier caso, sólo la etiqueta JxCat no es una garantía de éxito. En las europeas, JxCat tuvo casi un millón de votos con Puigdemont de candidato pero en las municipales el resultado fue muy inferior. Existe también una cuestión de liderazgos electorales. ¿Cómo se tiene que gestionar esto?
Desde el nacimiento de este partido, en algún momento posterior, aparte de los propios cargos representativos del partido, se tendría que abrir un proceso para escoger el candidato o candidata a la presidencia de la Generalitat. Y en torno a esta persona es evidente que se tendrían que construir también los liderazgos del futuro.

El gobierno actual de la Generalitat hace más de lo que se dice

En todo este escenario està también Quim Torra. ¿Cómo valora la gestión del president desde su conocimiento de lo que representa asumir este cargo?
A mí me tocó una época diferente, de crisis social y económica brutal, de recortes obligados tremendos, de presión brutal del PP con mayoría absoluta en Madrid... Era un gobierno de CiU, que no tiene nada que ver con ahora. Era una época completamente diferente. Desde el punto de vista de lo que es la dirección del gobierno y la gestión, yo soy de los que piensan que el gobierno actual de la Generalitat hace más de lo que se dice.

No se le puede pedir a Torra que tenga el mismo perfil que tendría un político consolidado durante décadas

¿Y el papel del president?
No se le puede pedir al president Torra que tenga el mismo perfil que tendría un político consolidado durante décadas cómo fue el caso del president Pujol, o del president Maragall, o del president Montilla o yo mismo. Éramos personas que veníamos de una tradición de aprendizaje de la política desde hacía mucho tiempo. El president Torra fue president sin ninguna experiencia política detrás. Por lo tanto, pedirle a él que ejerza la presidencia de la Generalitat igual que lo han hecho sus antecesores, que tenían una experiencia totalmente diferente y mucho más consolidada, no sería justo para él.

¿Mantiene contacto con el president Torra?
Sí. No es un contacto frecuente, porque estoy muy apartado de la primera línea estricta y más del gobierno. Sobre todo desde octubre del 17, me aparté mucho. Pero apartarme no quiere decir desinteresarme.

Torra ha abierto una ronda de consultas para abordar la respuesta a la sentencia del 1-O. ¿Han hablado?
Sí. Antes de que abriera esta ronda de consultas, él y yo tuvimos un encuentro en el palau de la Generalitat y hablamos.

¿Y cuál cree que tiene que ser la respuesta?
Tiene que haber una triple respuesta después de la sentencia. La primera, judicial, previendo que la sentencia será contraria y además injusta, se tiene que organizar el recorrido judicial posterior. Hay un Tribunal Constitucional en el cual se puede confiar lo que se puede confiar, pero después hay unos tribunales europeos, que serán los que en los próximos años tendrán la última palabra. Por lo tanto eso no acaba en Madrid. Acaba en Estrasburgo. Esta es una primera reacción. La segunda tiene que ser la reacción ciudadana. De la gente. Este movimiento nació porque la gente soberanista empujó mucho. Y cuándo empujas mucho tienes una responsabilidad. Y eso quiere decir que ANC, Òmnium, AMI... tienen que diseñar su respuesta. Y la tercera respuesta, que esta sí que corresponde a los partidos y las instituciones, tiene que ser la respuesta institucional.

Ante la sentencia, el Parlament tiene que ratificar el derecho a la autodeterminación. No nos tenemos que acobardar

¿Y cuál tendría que ser esta respuesta institucional?
Puede ser muy diferente, depende del president Torra como lo quiera orientar. Una respuesta institucional posible son unas votaciones en el Parlament con toda una serie de conceptos, encabezado por el derecho a la autodeterminación, para dejar claro que el Parlament ratifica por mayoría amplia el ejercicio del derecho a la autodeterminación. Es decir, no porque haya la sentencia nos tenemos que acobardar, claudicar.

¿Alguna otra propuesta?
La otra posible respuesta sería que a partir de aquel momento se tomara conciencia que la hoja de ruta soberanista se tiene que reponer y hubiera un compromiso del president Torra de reconfigurar la hoja de ruta en un plazo breve. Otra posible respuesta es mirar si el gobierno necesita alguna ampliación de sensibilidades.

Convocar elecciones es la respuesta más fácil a la sentencia, pero no la más inteligente

¿Una respuesta podría ser convocar elecciones?
No la veo, porque es la más fácil, pero no es la mejor ni la más inteligente ni la que más nos conviene. Es fácil de hacer pero pones en riesgo una cosa que no se tiene que poner en riesgo que es esta mayoría independentista en el Parlament, que hoy existe. Y además provocas unas elecciones en un momento en que todas estas cosas que hemos citado se tienen que reponer y reconstruir. Este es el trabajo: cómo aseguramos la mayor cohesión social y la convivencia, cómo sacamos al PSC del 155, cómo rehacemos la hoja de ruta soberanista, cómo reconstruimos las confianzas internas, cómo mejoramos las alianzas internacionals...Todo eso son cosas muy importantes a nivel de país que pueden formar parte de la respuesta.

Artur Mas no necesita ningún papel relevante en nada de todo eso

¿Una cuestión que parece casi inevitable desde hace semanas es en todo eso qué papel tiene que tener Artru Mas? Se ha hablado mucho de su retorno a la primera línea política...
Artur Mas no tiene necesidad de tener ningún papel relevante en nada de todo eso. Así como durante años luché por tener un papel, incluso el papel, y es público y notorio que esta lucha fue muy intensa, en este momento de mi trayectoria política y vital, no tengo ninguna necesidad de luchar por nada que signifique un cargo o un status, o una responsabilidad concreta. Mi actitud es más aquello que se me pida y aquello en que pueda ayudar más.

Allí donde pueda ayudar más, estaré

Sin embargo, se ha hecho correr mucho su nombre últimamente, incluso por parte de algunos de lo que fueron sus detractores, ¿ve algún escenario en que sí tendría que dar este paso?
No creo que tenga que tomar yo la iniciativa. Porque eso me volvería a poner a mí en la brega política de la cual decidí salir. Y decidí salir de todo: de un gobierno, de un parlamento y de un partido. Son tres decisiones que demuestran claramente que yo no tengo ninguna vocación de continuar mi trayectoria política en la primera línea, porque, si no, me hubiera quedado en alguno de estos lugares y me fui de los tres. Es decir, no digo que no a nada, hoy por hoy. Porque todo el escenario está abierto, pero no tengo necesidad de nada. Por lo tanto, allí donde pueda ayudar más, estaré. Es así de sencillo. Y así de complicado.

Es inviable pretender que podrán volver a asumir el liderazgo electoral los presos inhabilitados por muchos años o la gente del exilio que no podrán devolver

La represión del Estado ha conseguido decapitar el liderazgo de los partidos independentistas...
Ha conseguido diluir los liderazgos, es evidente. Y tienen que salir de nuevos. Y esto es una asignatura que está aquí sobre la mesa y a la cual se tiene que dar una apuesta rotunda. Pretender que gente que quedará como mínimo inhabilitada por muchos años, que son los que están en la prisión, podrán volver a asumir el liderazgo electoral nuestro es inviable. Pretender que la gente del exilio que no podrán volver al país puedan hacer eso mismo también es inviable. Por lo tanto, es evidente que el Estado ha actuado, ha intentado diluir, o incluso decapitar, como dijeron algunos, estos liderazgos. Es evidente que en parte lo han conseguido, pero no es nada evidente que no puedan salir de nuevos.

Ahora que tenemos cartografía de lo que ha pasado no sería de recibo hacer cosas sin tener en cuenta esta experiencia

De todos modos, como dijo VOX en los alegatos finales, el juicio contra el 1-O tiene que servir para castigar y como aviso de cara al futuro. ¿Puede afectar eso a la aparición de nuevos liderazgos?
Yo creo que no. Veo gente lo bastante convencida como para que no tengan miedo. Ahora bien, una cosa es no tener miedo y otra cosa es no hacer caso de la experiencia. No tener miedo no quiere decir hacer al milhombres. No es más valiente quien más grita. El más valiente es el que más se la juega, obviando sus repercusiones personales, pero al mismo tiempo protegiendo también el interés del proyecto y el interés colectivo. También se tiene que tener criterio para hacer eso. Veo a mucha gente dispuesta a jugársela, pero también a aplicar criterio. Lo diré de otra manera, ahora que tenemos cartografía y mapas de lo que ha pasado en estos últimos años y sabiendo la reacción de España y Europa, no sería de recibo hacer cosas sin tener en cuenta esta experiencia y estos datos objetivos.

El proyecto está vivo. Los votantes están. No hay un proyecto alternativo viable

¿Ve margen para continuar?
Sí. Yo veo todo el margen. El proyecto está vivo. Los votantes están. No hay un proyecto alternativo, viable. No hay ni habrá ninguna oferta que dé una solución definitiva por parte de España al tema catalán. Se pueden poner parches, mejorar algunas situaciones concretas. Todo eso sí. Pero una solución estructural al reto democrático que plantea Catalunya, España no está preparada para hacerla. El tripartito de la derecha es evidente que no, lo único que quiere hacer es arrasarlo todo. El PSOE no está preparado, entre otras cosas porque se rompería internamente. Una solución estructural podría ser el referéndum de autodeterminación, a la británica-escocesa, eso España no es capaz de hacerlo. Y el único partido que puede ayudar un poco es Podemos. Por lo tanto, este es el proyecto, mantener nuestro rumbo. Lo que tenemos fijado. Sabiendo que eso requiere más tiempo de lo que algunos pensaban, más mayorías de las que se habían dicho, mejor alianzas europeas e internacionales que las que tenemos, y que requiere que tengamos un buen plan estratégico, una buena hoja de ruta, para saber los pasos adelante que se tienen que hacer a partir de ahora. Por lo tanto, hay mucho trabajo por hacer.

Haya quien haya al frente y se llame como se llame, este espacio, siempre llevará la etiqueta de postconvergente

Hay muchos dirigentes de JxCat, muchos del entorno de Quim Torra, que parece que tiene cierta reticencia a acercarse al PDeCAT por lo que representa de Convergència. ¿Qué les dices?
Les digo una cosa que es muy sencilla de entender y que como antes se asuma, mejor. Haya quien haya al frente y se llame como se llame este espacio, siempre llevará la etiqueta de postconvergente. Por lo tanto, cuando te han puesto una etiqueta y no te la puedes sacar de encima, cógete todo aquello de bueno que tiene esta etiqueta y minimiza aquello que no es tan bueno. Pero sobre todo coge todo aquello de bueno que tiene esta etiqueta, que tiene mucho.

Si no se puede hacer un partido que se llame JxCat, el PDeCAT seguirá su recorrido

¿Cree que las reticencias de este espacio a acercarse al PDeCAT pueden impedir este nuevo partido que propone?
No lo sé pero creo que sería un error. Si no se puede llegar a hacer un partido que se llame JxCat agrupando todo lo que tenemos ahora, es evidente que el PDeCAT seguirá su recorrido y es posible que haya otra gente que se organice al margen del PDeCAT. Eso será la consecuencia. Pero se tiene que pensar muy bien si todos aquellos que han hecho una apuesta más rotunda por la unidad pueden acabar su trayecto con una escisión interna.