Tenso cara a cara entre el diputado de Junts, Toni Castellà, y la consellera de Investigació i Universitats, Núria Montserrat. El diputado ha acusado a la consellera ante el pleno del Parlament de utilizar el cargo en beneficio propio, de aprovechar viajes institucionales para su carrera como investigadora, y de querer cambiar el régimen de incompatibilidades a través de la ley de acompañamiento para poder compaginar el cargo con sus actividades científicas. Ha asegurado que su intervencionismo ha provocado que incluso el president, Salvador Illa, le hubiera parado los pies cuando intentaba imponer el nombramiento del responsable de un centro de investigación, saltándose el procedimiento establecido. Montserrat ha respondido, visiblemente enojada, hasta el punto de que en la réplica ha tenido dificultades para continuar la intervención, y ha atribuido las acusaciones del diputado a ataques personales.
Castellà ha acusado a la consellera de romper la dinámica de consenso institucional que ha centrado el sistema de investigación en Catalunya los últimos 30 años. "Creo que su partido no es consciente y el Govern no es consciente. Y yo mismo estoy sorprendido, porque usted es una investigadora excelente", ha advertido el diputado, que ha preguntado directamente a la consejera si "está confundiendo la responsabilidad de gobierno con su carrera científica".
Incompatibilidades
Castellà ha advertido a la consellera que "la línea es muy fina entre aprovechar la posición de un gobierno vinculada con la carrera profesional de cualquier persona"; le ha preguntado por qué el instituto de bioingeniería IBEC donde era subdirectora, no ha cubierto la plaza de director, que ha quedado vacante, y la mantiene en interinidad —"¿Es una silla que espera su posición para cuando vuelva al sistema?", le ha preguntado—; y ha reprochado que haya añadido a la ley de acompañamiento cambios en las incompatibilidades de los altos cargos para poder mantener el trabajo en centros de investigación, lo cual afecta a una "línea muy fina" entre servicio público y activida privada, y "tiene un nombre bastante grave".
Castellà le ha preguntado también si ha presidido alguna comisión de la Agencia de Gestión de Ayudas Universitarias y de Investigación que afecte a centros donde haya trabajado; si ha intervenido en este sentido en convocatorias Next Generations; si ha utilizado viajes institucionales a Japón y Bruselas por intereses de su carrera científica; y si ha cobrado del Consejo de Investigación Europeo para evaluar competidores o actividades académicas externas.
¡Estoy harta!
La consellera se ha subido al atril visiblemente enojada, incluso, en algún momento con dificultades para mantener el hilo de su discurso. Ha reprochado a Castellà sus acusaciones y el tono paternalista que, a su parecer, ha utilizado. Ha atribuido los cambios sobre incompatibilidades que incluía la ley de acompañamiento a la voluntad de incorporar independientes al Govern; ha acusado al diputado de menospreciar su carrera investigadora, de hacer acusaciones "muy graves"; ha asegurado que continuará haciendo los viajes a Japón "todas las veces que sea necesario" y Bruselas.
"Deje de enviarme mensajes subliminales. ¡Estoy harta!", ha estallado la consellera, que ha negado haber estado en ningún patronato vinculado al centro en el que trabajó y ha recordado que hizo una declaración de intereses para no evaluar ningún proyecto de Catalunya o España.
La consellera, cada vez más irritada, ha interrogado a Castellà si pretendía echar por tierra su carrera política y ha contraatacado: ¿Quién es usted científicamente? ¿Políticamente? ¿Quién es Usted? Usted me ha dado un repaso que es espectacular".
Intervención de Illa
En la repregunta, Castellà ha reprochado a la consellera que había usado un tono arrogante y de muy mala educación y con "un ego inmenso", pero que no ha respondido ninguna de las preguntas que le había planteado sobre el funcionamiento del sistema de investigación. Y ha añadido un elemento más en las cuestiones que le ha planteado. Le ha preguntado si había intervenido en la comisión de selección del responsable de un centro de investigación vinculado al Hospital Clínic, en la cual recuperó a un candidato que no había pasado el filtro para intentar imponer.
No solo eso, ha asegurado que Junts avisó al president de la Generalitat, Salvador Illa, y que este le dio instrucciones para que dejara el concurso desierto. "No le ha pasado a ningún conseller que tuviera que detener un proceso de selección porque se saltaba el procedimiento", ha remachado.
En la última réplica, la consellera, de nuevo con dificultades para responder que ha atribuido a las reacciones de los diputados presentes, ha insistido en denunciar ataques personales, ha negado haber recibido ninguna instrucción del president para dejar una plaza vacante, y ha insistido en los contraataques personales a Castellà: "Cuando usted habla de arrogancia, no sé si se ve cuando habla", ha remachado.