Las condiciones de Vox para la investidura en Andalucía no han gusto mucho en el PP. Algunos altos dirigentes populares --no precisamente del entorno de Pablo Casado-- incluso han hecho sonar las alarmas, expresando su rechazo a medidas como la expulsión de 52.000 inmigrantes o la derogación de la ley contra la violencia de género. Es el caso, por ejemplo, del presidente gallego Alberto Núñez Feijóo, o de la presidenta del Congreso de Diputados, Ana Pastor. El presidente del PP de Castilla y León incluso ha pedido que se deje gobernar a la lista más votada: el PSOE de Susana Díaz.

Este martes, el presidente de la Xunta alertó de que "la violencia machista existe y, por lo tanto, las cosas que existen no se pueden obviar, sino luchar contra ellas". Y Feijóo añadía en este sentido: "Sólo se dejarán de aplicar medidas contra la violencia machista cuando no exista violencia machista".

En la misma línea, la presidenta del Congreso, una de las voces más moderadas de la formación, ha alertado este miércoles de que "todos los demócratas estamos con las mujeres que sufren para protegerles". Pastor ha exigido que "no se haga un uso político de las mujeres", como lo que considera que hace Vox en las negociaciones para la investidura andaluza.

Una de las voces más punzantes ha sido, sin embargo, la de Alfonso Fernández Mañueco, presidente del PP de Castilla y León, que ha pedido que se deje gobernar a la lista más votada, el PSOE, para evitar que haya "pactos de perdedores", en referencia a la posible alianza de las tres derechas. En el mismo sentido, ha asegurado que "existe una violencia machista real".

Por su parte, el portavoz popular en el Parlamento vasco, Borja Sémper, ha alertado de que Vox "rompe grandes consensos constitucionales". Y ha utilizado la ironía para decir que "ya puestos, habría sido más directo exigir la expulsión de Andalucía a los que no son de Vox". También desde el País Vasco, el presidente autonómico de la formación y exministro, Alfonso Alonso, ha lamentado que a la formación de Santiago Abascal "le falta un hervor".

"Líneas rojas"

Por su parte, el presidente del gobierno murciano, Fernando López Miras, ha asegurado que no le "gustan" las propuestas del partido ultra para la investidura de Juanma Moreno, e incluso ha dicho que él no las "firmaría" para su comunidad autónoma. La presidenta del PP valenciano, Isabel Bonig, ha apuntado que "hay una serie de líneas rojas que no vamos a traspasar", como la lucha contra la violencia machista.

Sobre la devolución de competencias al Estado, como la educación, el consejero del ramo de Castilla y León, Fernando Rey, lo ha considerado un "disparate". También ha defendido la competencia autonómica el consejero de La Rioja, Alberto Galiana, que ha dicho que "debe ser llevada con moderación y con visión de Estado desde las comunidades autónomas".