El Gobierno español ha iniciado este domingo el desmantelamiento del campamento provisional de migrantes instalado en el puerto de Ceuta, donde la Policía Nacional ha procedido al desalojo de las 50 carpas de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) situadas en el muelle de Poniente. El operativo ha incluido la reubicación de una parte de las personas que se alojaban en estas instalaciones, según han informado fuentes del ejecutivo español a la ACN. Las mismas fuentes han asegurado que la actuación se ha desarrollado "con éxito" y han avanzado que el dispositivo tendrá continuidad con nuevos traslados de migrantes alojados en otros espacios provisionales. El objetivo, según el gobierno, es reorganizar la acogida y "optimizar las plazas disponibles en otros lugares".
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ya había avanzado el jueves que el ejecutivo español estaba "más cerca" de conseguir que Ceuta recuperara la normalidad después de la entrada de más de 80.000 personas los días 30 y 31 de julio. Para afrontar aquella situación, se habilitaron hasta 7.500 plazas de acogida temporal, gestionadas con la colaboración de entidades sociales para atender a los migrantes y tramitar sus expedientes. Saiz destacó que el gobierno estaba recuperando espacios públicos que se habían destinado a la acogida, como las playas de Benítez y de El Trampolín. "Estamos liberando espacios y recuperando espacios públicos", señaló desde la misma playa de Benítez.
No todos los desalojados vuelven a Marruecos
El desmantelamiento del campamento del puerto de Ceuta no comporta el retorno a Marruecos de todas las personas que estaban alojadas, ya que el destino de cada una dependerá de su situación administrativa. Los migrantes que no tengan una orden de devolución serán derivados a otras instalaciones de acogida de la zona, entre las que se encuentra el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). En cambio, aquellos sobre los que pese una orden de expulsión serán trasladados al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) del Tarajal, desde donde se tramitará su salida del territorio español.
Los últimos datos oficiales del Gobierno español, actualizados hasta el pasado martes, sitúan en 14.818 el número de migrantes que han regresado de Ceuta a Marruecos desde la crisis migratoria, 995 más que la semana anterior. Según las cifras facilitadas por Saiz, la gran mayoría de estos desplazamientos, un total de 14.180, corresponden a retornos voluntarios, mientras que las 638 personas restantes han sido expulsadas. Paralelamente, 6.113 migrantes ya han pasado por el procedimiento de cribado establecido por el nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo, que permite recoger sus datos personales y examinar cada situación para determinar si corresponde tramitar una solicitud de protección internacional o continuar con el procedimiento de retorno.
En cuanto a los menores de edad, las autoridades han identificado a 3.650 niños y adolescentes que han quedado bajo la atención del sistema de protección de Ceuta. De estos, 135 han sido trasladados a la península para reunirse con sus familias, mientras que 181 han sido derivados a los servicios de protección de otras comunidades autónomas a través del mecanismo previsto en el artículo 35 de la ley de extranjería. Paralelamente, el Gobierno español ha remitido a Marruecos 89 informes correspondientes a menores con el objetivo de estudiar su posible reagrupación familiar en el país de origen.