Cirugía contra el Alzheimer: Can Ruti estudia una nueva vía terapéutica

Cirugía contra el Alzheimer. En Can Ruti estudian una nueva vía terapéutica para combatir los síntomas de la enfermedad, como pérdida de memoria o desorientación, según han anunciado este lunes en rueda de prensa. Concretamente, se trata de la derivación linfaticovenosa cervical en pacientes en fase leve, evaluando su seguridad y su potencial para frenar los síntomas y mejorar la función cerebral. El gerente del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona, Josep Maria Mòdol, ha apuntado que la investigación podría llegar a "cuestionar los límites de la medicina actual", aunque todavía no tienen resultados.

El caso es que el Alzheimer es causado, entre otros motivos, por la acumulación de proteínas tóxicas en el cerebro, que contribuyen a la "muerte neuronal". Ahora, el estudio busca "frenar la progresión" de la neurodegeneración a partir de la potenciación del sistema linfático, uno de los mecanismos que tiene el propio cerebro para "limpiar" las proteínas tóxicas. La hipótesis es que la mejora del drenaje linfático puede contribuir a reducir la acumulación de beta amiloide y proteína tau (asociadas al deterioro cognitivo), en tanto que la conexión entre el sistema linfático y los ganglios linfáticos cervicales es una "vía directa" para la eliminación del líquido cefalorraquídeo y los residuos del cerebro. Para hacerlo, se hace un bypass entre los vasos linfáticos y las venas para "acelerar" el proceso; en quirófano, se utilizan técnicas de microcirugía plástica que habitualmente se han utilizado en otras partes del cuerpo. "Queremos contribuir a que el flujo linfático se acelere para aumentar la limpieza de estas proteínas y así ralentizar la enfermedad", ha expresado el neurólogo de Can Ruti Pau Pastor.

Cirugía poco invasiva

En el ensayo, de fase I, participarán una decena de pacientes, a los que se les hará un seguimiento durante un año después de la intervención para evaluar, sobre todo, la seguridad del procedimiento. Dos de los pacientes ya han sido intervenidos, y dos más ya están seleccionados para someterse a la intervención en las próximas semanas. El perfil de los candidatos son enfermos de Alzheimer en fases iniciales, pero que tengan suficientes biomarcadores para indicar que seguro tienen la enfermedad, y que no tengan comorbilidades con otras enfermedades para evitar riesgos y complicaciones graves. Pastor ha apuntado que se trata de un estudio piloto, centrado en la seguridad, comprando la carga de proteínas tóxicas antes y después de la cirugía, y después también evaluará a los enfermos cognitivamente, conductualmente y en cuanto a la funcionalidad, si bien apunta que esto es un objetivo secundario: "Lo primero es la seguridad". La situación "ideal" sería que la técnica permitiera reducir la degeneración, frenando el progreso de la enfermedad, aunque esto lo tendrán que confirmar estudios futuros.

En la práctica, todo ello implica que, en quirófano, se busca un ganglio linfático del cuello que funcione y se sutura a una vena "para que el líquido linfático drene hacia el sistema venoso". Así detalla la jefa de Cirugía Plástica del hospital, Carmen Higueras, que añade que se trata de una cirugía "muy poco invasiva" que tiene una duración de unas tres horas y que permite al paciente marcharse del hospital después de 24 horas, aunque es compleja técnicamente. Los resultados preliminares son esperanzadores, con pacientes que ya empiezan a ver mejoras en el estado de ánimo o la fluidez verbal. Sin embargo, los profesionales alertan de que es necesario un seguimiento más largo para sacar conclusiones y han recordado que la cura total de la enfermedad está todavía "muy lejos", pero aplauden el hecho de poder explorar nuevas vías terapéuticas que permitan mejorar la calidad de vida de los enfermos.

Resultados esperanzadores: testimonios

El primero de los pacientes que se ha sometido a la intervención es Toni Reyes, un vecino de Badalona de 67 años, que hace poco más de un año que fue diagnosticado. La operación fue hace solo tres meses, y la mejora de su estado de ánimo y de sus capacidades cognitivas ha sido más que notable. "Ha sido increíble", relata la mujer del paciente, Maria Puente, que explica que Toni antes "no hacía prácticamente nada" y no se le entendía cuando hablaba. Ahora ha empezado a volver a escribir su nombre, vuelve a jugar al ajedrez con su nieto y, incluso, le tienen que hacer callar porque "no para de hablar". Y "solo" tiene una manía, que "no apaga ni una luz, se las deja todas encendidas". La mujer espera que el estado de su marido continúe mejorando, aunque si la evolución se queda aquí ya estaría muy satisfecha: "No nos lo esperábamos".

La técnica ya se ha utilizado para tratar el Alzheimer en China, con resultados preliminares "prometedores", con mejoras en parámetros cognitivos y biomarcadores, si bien estos estudios tenían seguimientos cortos o alguna carencia en el diseño. En abril de 2026 estaban en marcha un total de 21 estudios clínicos en marcha además del de Can Ruti, en países como Corea del Sur, Singapur y Taiwán.