El president Carles Puigdemont ha afirmado que sería "una buena señal" que el estado español permitiera su investidura. En declaraciones a los medios antes de reunirse con el alcalde de Dublín, Puigdemont ha asegurado que "sería una señal del respeto a la democracia" que el Estado permitiera que "el candidato que el Parlament de Catalunya quería investir lo fuera". "No pierdo nunca la esperanza", ha dicho coincidiendo con el primer aniversario de la suspensión del pleno en el que se preveía su investidura. Por otra parte, el president en el exilio ha defendido que su testimonio "tendría que ser escuchado" en el juicio del 1-O. De momento, Puigdemont no ha recibido ninguna notificación oficial al respecto, pero cree que "sería extraño" que el Tribunal Supremo no aceptara a un testimonio "en primera persona" de los hechos que se juzgarán.

Sobre el inminente traslado de los líderes independentistas encarcelados en Madrid, Puigdemont ha prometido que "multiplicarán sus esfuerzos" para "amplificar la denuncia" por el juicio en Europa.

Puigdemont ha celebrado poder mantener una reunión con el alcalde de Dublín, Nial Ring, después de haber recibido "muestras de apoyo" de esta institución que izó la bandera en solidaridad con Catalunya en enero del 2018.