Protecció Civil estudia ampliar el uso del ES-Alert y enviarlo incluso cuando el fenómeno meteorológico ya esté en curso o haya terminado de pasar, especialmente en episodios repentinos en los que no haya margen para avisar con antelación. La subdirectora del organismo, Imma Solé, ha explicado que esta posibilidad se valorará en casos como los aguaceros intensos, cuando los efectos ya sean visibles y sea necesario advertir a la población de los daños o de los riesgos derivados. Entre los indicadores que se tendrán en cuenta habrá un aumento de las llamadas al 112, la coincidencia de múltiples avisos en una misma zona o problemas graves de movilidad, como calles inundadas. Solé ha insistido, a la vez, en la necesidad de que la ciudadanía se mantenga "al tanto" de la evolución meteorológica y adopte las medidas de precaución adecuadas ante situaciones que pueden cambiar con rapidez.
Solé ha hecho estas consideraciones durante la presentación de la campaña Tot pot canviar de cop, impulsada por el Departament d'Interior y ya en difusión a través de varios canales. La consellera Núria Parlon ha advertido de que hay que prepararse para un otoño marcado por la inestabilidad climática y ha insistido en que la ciudadanía debe evitar asumir riesgos ante fenómenos repentinos. El objetivo, ha explicado, es que la población tenga presente que se pueden dar tanto situaciones previstas como episodios "sobrevenidos" derivados de la intensidad de determinados fenómenos meteorológicos. Ante este escenario, Parlon ha defendido la necesidad de extremar la autoprotección y "protegerse mejor".
Parlon ha remarcado, sin embargo, que el ES-Alert se debe utilizar con criterio y solo cuando la situación lo justifique, ya que el sistema está pensado para avisar a la población ante incidencias que requieran medidas de protección inmediatas. La consellera ha advertido de que no se puede "abusar", porque un uso excesivo podría restar efectividad al mecanismo. El debate llega pocos días después de que el Govern defendiera la decisión de no enviar ningún ES-Alert durante los aguaceros en el Camp de Tarragona, un episodio en el que Protecció Civil argumentó que el margen de reacción había sido muy reducido por la naturaleza "repentina" de las tormentas y su "poca predictibilidad".
Otoño con riesgo de inundaciones
El Meteocat prevé, de hecho, un otoño con más probabilidad de lluvias intensas y episodios de inundaciones, sobre todo en el litoral y el prelitoral, donde la temperatura elevada del mar puede favorecer la formación de precipitaciones. A este factor se añaden la llegada de perturbaciones atmosféricas y la posibilidad de chubascos y aguaceros que, en algunos casos, pueden ser difíciles de anticipar con precisión. Según datos facilitados a los medios, desde 2010 en Catalunya ha habido 149 episodios de precipitación torrencial en las estaciones de la XEMA y cerca de la mitad de estos se produjeron en otoño.
Entre los episodios que ejemplifican esta dificultad de predicción, Protecció Civil señala los chubascos de la Diada del año pasado, las lluvias del 2 y 3 de septiembre en Alcanar y, más recientemente, el episodio del 24 de agosto en Tarragona, este último más vinculado a fenómenos de tiempo violento propios del verano. El organismo insiste en la necesidad de reforzar la autoprotección, especialmente porque buena parte de las zonas con mayor riesgo de inundación se concentran en el litoral y el prelitoral, territorios con una elevada densidad de población. Actualmente, 649 municipios catalanes disponen de un plan de Protecció Civil específico para inundaciones, 181 de los cuales lo han aprobado durante el último año y medio, mientras que todavía hay localidades que no han completado esta planificación.
