La Comisión Europea considera que no es el momento de abordar una ruptura total del acuerdo de asociación entre la Unión Europea e Israel, tal como propone el Gobierno. Desde Bruselas apuntan que, antes de plantear una decisión de este alcance, es necesario explorar otras medidas que ya se encuentran sobre la mesa. Entre estas opciones se encuentra la suspensión de la parte comercial del acuerdo o la aplicación de sanciones a miembros del gobierno israelí y a colonos violentos. Estas iniciativas ya habían sido planteadas anteriormente por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pero no se concretaron.

La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, ha remarcado que una ruptura total requiere unanimidad entre los Estados miembros, un escenario poco probable. “La suspensión del Acuerdo de Asociación requiere una posición unánime”, ha afirmado. En cambio, ha destacado que otras medidas podrían prosperar con mayorías más amplias: “Al mismo tiempo, ya tenemos medidas sobre la mesa, algunas de las cuales requieren mayoría cualificada. Así que, primero, creo que habría que evaluar si es posible avanzar con estas medidas, si los Estados miembros tienen la voluntad de hacerlo, para ejercer presión sobre Israel”.

"Quien viola el derecho internacional no puede ser socio de la UE"

La propuesta española, anunciada por el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, prevé llevar a Europa la iniciativa de romper el acuerdo. “El gobierno de España llevará a Europa la propuesta de que la Unión Europea rompa su Acuerdo de Asociación con Israel”, aseguró. Sánchez justificó la medida asegurando que “no estamos de acuerdo con las acciones que está llevando a cabo su Gobierno” y que “quien viola el derecho internacional y, por lo tanto, viola los principios y valores de la Unión Europea, no puede ser socio de la UE”.

En la misma línea se ha expresado el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que ha pedido que la UE dé “un paso adelante” y rompa el acuerdo con Israel por “violar de manera flagrante los derechos humanos”. También ha remarcado que “la Unión Europea solo puede relacionarse con otros países que se declaran democracias en base al respeto de los derechos humanos”. A pesar de la presión diplomática española, diversas fuentes europeas coinciden en que no hay suficiente apoyo entre los estados miembros para sacar adelante una ruptura total del acuerdo, hecho que refuerza la vía de medidas parciales como alternativa inmediata.