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El ministro de la Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, ha avalado este jueves la versión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sobre la información de que disponía el Gobierno antes de la entrada masiva de migrantes en Ceuta del pasado 30 de julio. En su comparecencia ante la Comisión Mixta de Seguridad Nacional del Congreso, Bolaños ha asegurado que el ejecutivo "no tenía información ni previa ni precisa" sobre la magnitud de la entrada que se produciría los días 30 y 31 de julio.

Las palabras del ministro se sitúan en sentido contrario a las explicaciones que el martes dio la ministra de Defensa, Margarita Robles, en el Congreso. Robles aseguró que las autoridades sí disponían de información previa y detalló que el 29 de julio, un día antes de la entrada masiva, agentes del CNI habían trasladado a la Delegación del Govern que había una convocatoria para entrar en Ceuta nadando al día siguiente. Bolaños ha defendido, sin embargo, que no había información que permitiera prever una entrada de las dimensiones que finalmente se produjo. De esta manera, el ministro de la Presidencia ha avalado la versión de Marlaska, que el martes insistió en que no había visto "ningún aviso que alertara de una entrada de estas dimensiones".

Dos versiones sobre la información del CNI

La comparecencia de Bolaños mantiene abierta la contradicción entre los miembros del Gobierno sobre qué sabían los servicios del Estado antes del 30 de julio. Robles había explicado que el 27 de julio ya se había celebrado una reunión con el delegado del Govern en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, y el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, en la que se habló de los llamamientos a entrar en Ceuta nadando que circulaban por las redes sociales. La ministra de Defensa también explicó que el 29 de julio el CNI había informado a la delegación del Gobierno de una convocatoria para el día siguiente. Robles, eso sí, evitó concretar si esta información había quedado recogida en un informe escrito, y recordó que los servicios de inteligencia actúan de diversas maneras y no siempre trabajan con documentos físicos.

Bolaños ha insistido este jueves en que el Estado no disponía de información "previa ni precisa" sobre la magnitud de los hechos. El ministro ha defendido que las diferentes estructuras de seguridad nacional actuaron desde sus ámbitos competenciales y que, tras el inicio de la crisis, se incrementó la coordinación entre ministerios.

El ejecutivo atribuye la crisis a la tergiversación de la sentencia del Supremo

Bolaños ha situado el origen de la entrada masiva en dos noticias falsas derivadas de la tergiversación de una sentencia del Tribunal Supremo. Según ha explicado, se difundió la idea de que la frontera estaba abierta y de que cualquier persona que consiguiera entrar en España no podía ser devuelta. Esta información, según el ministro, provocó una movilización masiva los días 30 y 31 de julio. Ante esta situación, el ejecutivo activó un despliegue extraordinario de las fuerzas de seguridad, con más de 500 policías y guardias civiles adicionales trasladados a Ceuta. Actualmente, el contingente se eleva a unos 1.700 efectivos, según ha detallado.

También se reforzó la frontera marítima y los dispositivos de atención humanitaria. Ahora, ha explicado Bolaños, las prioridades son localizar y atender a las personas que todavía se encuentran irregularmente en Ceuta e iniciar, cuando corresponda, los procesos de repatriación, reagrupamiento familiar o asilo. La segunda prioridad es recuperar la normalidad en la ciudad. El ministro ha asegurado que el 90% de las personas que entraron en Ceuta regresaron a Marruecos durante las horas siguientes y ha reivindicado el trabajo diplomático con Rabat para conseguirlo.

"No existe ninguna evidencia" de que Marruecos esté detrás

Bolaños también ha querido desactivar las acusaciones que apuntan a una posible implicación de Marruecos en la crisis. "No existe ninguna evidencia de que Marruecos haya impulsado la entrada masiva de inmigrantes", ha afirmado. El ministro ha rechazado que se lancen "sospechas sobre un país vecino" y ha cargado contra el PP y Vox por sus acusaciones. "Esto no es un buen camino para que puedan gobernar", ha advertido, antes de reclamarles un "curso acelerado de diplomacia" si quieren llegar al gobierno español.

Bolaños ha defendido que España dispone de las capacidades institucionales necesarias para afrontar una crisis de estas dimensiones y ha reivindicado la implicación de las diferentes administraciones. En este sentido, ha criticado que algunos discursos apelen a la defensa de España en Ceuta y, a la vez, rechacen que otras comunidades autónomas ayuden a afrontar las consecuencias de la crisis migratoria.

Bolaños defiende el papel de Sánchez con Ceuta

El ministro de la Presidencia ha reivindicado la presencia del gobierno español en Ceuta durante la crisis y ha remarcado que el presidente Pedro Sánchez ha visitado hasta cuatro veces la ciudad autónoma.

Bolaños ha criticado a los anteriores presidentes del gobierno del PP, especialmente a José María Aznar, a los que ha acusado de no haber pisado Ceuta durante sus mandatos. "Que algunos piensen que por el hecho de no estar en Madrid no se está trabajando parece mentira", ha afirmado. Según Bolaños, Sánchez "ha estado todos los días trabajando" en la gestión de la crisis.