Isabel Díaz Ayuso se pasó este martes repitiendo una nueva versión de su relato sobre el fallido viaje a México que tuvo que cancelar antes de tiempo, después de la controversia política que la enfrentó a la presidenta del país, Claudia Sheinbaum, por reivindicar figuras de la conquista española y en medio de acusaciones de la oposición de que había ido diez días de vacaciones pagadas por todos los madrileños. Ayuso protagonizó también una polémica con los Premios Latino, que su gobierno patrocinó con medio millón de euros, pero a la que no asistió porque decidió volver a España antes de tiempo, cuando solo llevaba cinco de los diez días previstos. De vuelta a España, sin embargo, Ayuso ha cambiado su relato y ha culpado a la violencia de México de haber tenido que "cortar" su viaje, y también al gobierno de Pedro Sánchez por no haberla protegido. “El gobierno de México y de España me han puesto en peligro a mí y a mi equipo”. Ayuso ha articulado toda su fábula en torno a aquello que hace más daño: la inseguridad, una de las lacras que afecta la vida cotidiana, la economía y la confianza en las instituciones.
La presidenta madrileña salió escaldada de México, donde el sábado iba a participar en la gala de los Latino, pero los anfitriones, el grupo hotelero Xcaret, pidieron a las organizaciones que le retiraran la invitación por sus declaraciones en una gira que consideraron "de carácter político" por México. Ayuso decidió unilateralmente cancelar la tercera parte del viaje, prevista en Monterrey, y regresar anticipadamente a Madrid por lo que consideraba un “clima de boicot” impulsado por el “gobierno ultraderechista mexicano”, y en un surrealista comunicado, acusó a Sheinbaum y a su gobierno de haber amenazado a Xcaret con cerrar el complejo si había su presencia en los premios, extremo que el grupo hotelero negó categóricamente, dejando a la Comunidad de Madrid como una mentirosa.
Ayuso volvió el lunes de México y este martes recorrió algunas de las redacciones de su confianza para lanzar la nueva estrategia comunicativa para tapar el fracaso del viaje y darle la vuelta al relato, situándose como una víctima de los gobiernos mexicano y español. Por la mañana, una radio, la Cope, donde ya soltó su versión de que el Gobierno de Sánchez "nos ha abandonado, han atizado el fuego desde aquí", e incluso comparó su situación a la de la flotilla de ayuda humanitaria en Gaza. "¿Tengo que ir en una flotilla y amenazar a gobiernos para tener el apoyo de nuestro gobierno? Ayuso acusó a los dos ejecutivos "de abandonarla" porque "no garantizaba su seguridad" y por eso tuvo que "cortar y desaparecer" para no "poner en peligro a mi equipo" y a ella misma, en un país "que está sumido en el narcotráfico". Tuvieron que "buscarse la vida" porque el gobierno "no les puso seguridad y nos podía haber pasado cualquier cosa", remachó.
El Gobierno español respondió a las acusaciones de Isabel Díaz Ayuso sobre una presunta falta de protección durante su viaje a México. "Comunicó el desplazamiento, tal como establece la ley, pero no informó de su agenda en el país ni solicitó traslados o medidas de seguridad", aseguran fuentes de la Moncloa. Las mismas fuentes añaden que la presidenta madrileña "en ningún momento comunicó ningún incidente ni pidió protección".
Horas después visitó el plató de Cuatro, donde puso más sal en la herida y elevó el tono de sus acusaciones. "¡Me tuve que buscar mi seguridad durante el viaje; el gobierno no me protegió… "¡Sheinbaum me reventó el viaje!", insistió. Incluso lo acusó de haber provocado que pasara una situación que puso en peligro su integridad. "¡El gobierno ha abonado que si le pasa algo a esta señora es porque ha ido a provocar!”, afirmó Ayuso, que describió la situación dramática por la que pasa el país, e insinuó que España va por el mismo camino por culpa del gobierno. "¡Si este gobierno continúa ocho años más, esto será como México… Lo que están intentando hacer con jueces, artistas y empresarios —arrinconarlos— es exactamente lo que pasa allí… ¡Tienen al pueblo distraído con pan y circo…!”. Ayuso describió la situación que vive el país. "México está inmerso en un narcoestado, es un país profundamente violento. Se han registrado más de 130.000 desapariciones y no hay ningún empresario con dinero a quien le vaya mínimamente bien que no vaya escoltado con su propio equipo de seguridad. Viven protegidos constantemente. Ha habido más de un millar de asesinatos entre políticos, funcionarios y candidatos. Más de un millar de personas asesinadas. Una de las personas con quien me reuní está viva de milagro: han intentado matarla en varias ocasiones e incluso han puesto precio a su cabeza por 3.000 dólares. ¡La situación en México no es ninguna broma!”. Y cuando Ayuso vaticinó que España va por el mismo camino. "Cuando el comunismo entra en las instituciones, que es exactamente lo que está haciendo nuestro gobierno, todos actúan de la misma manera: lo que hacen es silenciar a la oposición, crear una prensa de régimen, atacar a los jueces, controlar la justicia, la empresa y los artistas”
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, y secretario general del PSOE, Óscar López, ha salido este miércoles al paso de las acusaciones de Ayuso. Ha criticado a la presidenta madrileña por decir "locuras" contra el gobierno de España cuando "se ha visto que la misma Comunidad de Madrid descartó la cobertura de seguridad que se le había ofrecido" y la ha acusado de haber malgastado los recursos públicos en este viaje. "Hay una máxima clásica que dice que en política se puede hacer de todo menos el ridículo, y la señora Ayuso ya solo hace el ridículo cada día un poco más. Lo que hemos visto son muchas vacaciones, muchas mentiras y muchos recursos públicos malgastados para pagar estas vacaciones", ha espetado este miércoles en unas declaraciones enviadas a los medios de comunicación.
