La Audiencia Nacional da el primer paso para investigar la entrada masiva e irregular de migrantes el pasado jueves en Ceuta. La jueza María Tardón ha solicitado a la Policía Nacional un informe para comprobar "si nos encontramos ante una acción concertada o dirigida" por algún "grupo criminal". La magistrada hace esta petición a la Comisaría General de Extranjería y Fronteras con carácter previo a resolver sobre si tiene competencia para investigar la cuestión, tras una denuncia presentada por el partido Iustitia Europa.
En su resolución, la magistrada afirma que "los hechos que resultan de las anteriores actuaciones presentan características que hacen presumir la posible existencia de una infracción penal". Ahora bien, antes de decidir si estos hechos deben ser investigados en la Audiencia Nacional, la jueza solicita un informe para saber "si nos encontramos ante una acción concertada o dirigida por alguna organización o grupo criminal y de cuántos elementos de identificación de quienes hubieran podido participar en tales acciones, de tener alguna constancia sobre ello".
Por el momento, Tardón ha dictado un auto en el que incoa diligencias previas tras recibir la denuncia del partido. Iustitia Europa pide investigar "delitos contra la seguridad del Estado, delitos contra la Nación, favorecimiento de la inmigración ilegal y tráfico de personas, organización criminal y omisión del deber de perseguir delitos". "Con la apertura de estas diligencias, Iustitia Europa considera que la Justicia reconoce la necesidad de investigar unos hechos de extraordinaria gravedad que afectan a la integridad de las fronteras españolas y al interés general, iniciándose así un procedimiento destinado a esclarecer la posible existencia de responsabilidades penales", indica el partido en un comunicado.
Iustitia Europa es un partido de reciente creación liderado por el abogado Luis María Pardo con la premisa de luchar "contra la corrupción y el régimen del 78". La formación se ha presentado como acusación popular en las causas judiciales contra el exministro José Luis Ábalos y su mano derecha, Koldo García; el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, Begoña Gómez, David Sánchez —la mujer y hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez—, y el exministro de Hacienda Cristóbal Montoro.
Al menos unas 50.000 personas irrumpieron de forma irregular el pasado jueves por la frontera con Marruecos en Ceuta, en una de las entradas de migrantes más masivas que se recuerdan. Según las autoridades españolas, todo surgió a raíz de un bulo que se difundió por las redes sociales y que llevó a miles de jóvenes marroquíes a intentar cruzar la frontera creyendo que encontrarían las puertas abiertas y serían acogidos. Unas setenta de esas personas murieron, aplastadas al intentar atravesar la valla o ahogadas tratando de nadar hasta España. Veinticuatro horas después, la gran mayoría de quienes habían llegado a Ceuta ya habían sido devueltos.
El Gobierno evita responsabilizar a Marruecos
En los últimos días se ha especulado con que los hechos respondieran a una acción intencionada de Marruecos para ejercer presión sobre España por su acercamiento a Argelia y por sus pretensiones sobre las ciudades autónomas españolas del norte de África, en un contexto internacional en el que el actual Gobierno mantiene una mala relación con los ejecutivos de Estados Unidos e Israel, países con los que Marruecos mantiene buenas relaciones. Sin embargo, fuentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) han señalado este lunes a El País que creen que la entrada masiva no fue planificada por las autoridades marroquíes. Los servicios de inteligencia españoles no aprecian un plan organizado por Rabat, sino más bien una actuación oportunista por parte de las autoridades marroquíes ante un fenómeno que ya se estaba produciendo. Según el CNI, las autoridades marroquíes dejaron hacer y relajaron la vigilancia fronteriza.
Si bien Pedro Sánchez denunció los hechos como un "ataque y violación de la integridad territorial de España" y movilizó al Ejército para reforzar la frontera, desde el Gobierno han evitado estos días culpar Marruecos del incidente. Este lunes, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha afirmado que Rabat han colaborado en el retorno de los migrantes "desde el primer momento" y con "rapidez". “La voluntad del Marruecos es que hasta el último (migrante) vuelva al Marruecos", ha defendido Albares, subrayando que es "inédito" conseguir una devolución en 48 horas de "miles y miles de personas" con la "total colaboración" del país vecino.