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La Associació 17-A ha presentado este viernes alegaciones ante la Audiencia Nacional para oponerse a la destrucción de los objetos recogidos en el escenario de la explosión de la casa de Alcanar, un episodio directamente vinculado con los atentados de Barcelona y Cambrils de 2017. La entidad fundamenta su oposición en el hecho de que la comisión de investigación del Congreso sobre los atentados todavía está elaborando las conclusiones y podría acabar pidiendo a la Fiscalía que reabra una investigación sobre aspectos que continúan sin aclarar. En el escrito presentado por el abogado Agustí Carles, la entidad sostiene que durante los trabajos parlamentarios han aparecido "nuevos datos" que no se conocían en el momento de la instrucción judicial y considera que esto obliga a preservar el material recogido en Alcanar.

"Ante la posibilidad real de que pueda reabrirse una nueva investigación sobre los hechos, especialmente sobre la explosión de la casa de Alcanar, no consideramos procedente que sean justamente estos objetos los que se tengan que destruir por motivos de seguridad y falta de espacio", argumenta la Associació 17-A. Los Mossos d'Esquadra han pedido autorización para que la unidad TEDAX-NRBQ pueda destruir estas pruebas, alegando precisamente "motivos de seguridad y falta de espacios blindados en sus almacenes". La entidad, sin embargo, rechaza que este material desaparezca y ha trasladado formalmente su oposición al tribunal. La Fiscalía, por su parte, no se ha opuesto a la petición planteada por la policía catalana.

La explosión de Alcanar es una de las piezas clave para entender la secuencia de los atentados del 17-A. La noche del 16 de agosto de 2017, el chalé ocupado de Alcanar Platja que la célula yihadista utilizaba como base saltó por los aires mientras dentro se acumulaban más de un centenar de bombonas de butano y material destinado a fabricar TATP, el explosivo con el que preparaban ataques de gran envergadura. La deflagración causó la muerte de uno de los miembros del grupo y dejó a otro herido grave. Al día siguiente, mientras los equipos de emergencia y los Mossos trabajaban entre los escombros, se produjo una segunda explosión que hirió a 29 personas, entre agentes y bomberos. La destrucción del material que la célula había preparado en Alcanar obligó a los terroristas a cambiar de plan e improvisar el atropello masivo de la Rambla de Barcelona y el ataque posterior en Cambrils.

La explosión causó la muerte de uno de los yihadistas / Bombers

El comunicado de la Associació 17-A llega pocas semanas después del noveno aniversario de los atentados y también después de los trabajos de la comisión de investigación del Congreso. En aquel marco, Junts y ERC reclamaron que se asumieran responsabilidades y posibles "negligencias" del Estado en la prevención de los ataques, una tesis rechazada por PSOE, PP y Vox. En sus propuestas de conclusiones, Junts apuntó que "una parte de la responsabilidad" podría estar relacionada con una "negligencia o temeridad de los servicios secretos" por haber ocultado la relación entre el Centro Nacional de Inteligencia y Abdelbaki es-Satty, el imán de Ripoll considerado el cerebro de la célula terrorista.