El Parlament ha rechazado una moción presentada por el Partido Popular catalán que planteaba prohibir, “con las reformas legales necesarias y por motivos de seguridad”, el uso del burka, el niqab y cualquier prenda de ropa islámica que oculte completamente el rostro en el espacio público y dentro de edificios públicos como centros educativos o sanitarios. Solo Vox y Aliança Catalana han votado a favor. Los populares habían acordado parte del redactado con Vox, un hecho que Junts ha utilizado como argumento para desmarcarse de la propuesta. El diputado de Junts Salvador Vergés, que ha querido marcar distancias de PP, Vox y Aliança, pero también de PSC, ERC, Comuns y CUPha afirmado que el PP ha adoptado el posicionamiento de Junts sobre esta cuestión, pero ha criticado que haya negociado el texto con Vox. Según él, esto ha introducido “odio y bilis” en la iniciativa. “Aquí no nos encontrarán”, ha advertido. A Junts se ha sumado el rechazo de PSC, ERC, Comuns y CUP.

Precisamente, los de Junts tienen registrada una ley en el Congreso de los Diputados para prohibir el burka en los espacios públicos, por la vía del Código Penal. De hecho, Vergés ha remarcado que los de Junts hubieran apoyado la iniciativa, pero han fijado un veto en el hecho de que Vox haya sido partícipe de la redacción de este punto de la moción. Y es que ya el pasado mes de mayo los de Junts fijaron su posición sobre el velo islámico, con la prohibición del velo integral en espacios públicos, como el burka o el niqab. Según los de Junts, la medida busca evitar posibles discriminaciones por motivo de género y también reforzar la seguridad. Desde Junts per Catalunya también defienden oponerse al uso de cualquier velo islámico en el ámbito educativo de los menores, tanto en escuelas como en centros de refuerzo o instalaciones deportivas. Según fuentes del partido, la finalidad es prevenir situaciones de discriminación de género. Otro punto que plantean es el del burkini, la prenda de baño que utilizan algunas mujeres musulmanas en la piscina o en la playa. En este caso, la propuesta no es prohibirlo, sino exigir que la ropa sea técnica y adecuada para el baño, sin importar si cubre todo el cuerpo o no. Según argumentan, a menudo es difícil saber si este tipo de ropa se lleva por motivos de salud, pudor o por imposición. El PSC y ERC, precisamente, también se muestran en contra del burka, a pesar de que rechazan prohibirlo por la vía del Código Penal. 

Durante el debate, Vox ha acusado al PP de intentar apropiarse de su discurso para frenar la caída que, según el partido, reflejan las encuestas. El grupo de extrema derecha ha votado a favor o se ha abstenido en diferentes puntos del texto. A pesar de ello, la cámara no ha aprobado ninguno de los apartados de la moción impulsada por los populares. 

Junts vota a favor de la crítica a las políticas migratorias de efecto llamada

Junts, en cambio, sí que ha apoyado otros puntos del documento. Entre estos, los que critican las políticas migratorias que consideran de “efecto llamada” y la dificultad de expulsar la inmigración irregular en los casos previstos por la ley. También han avalado instar al gobierno español a descartar regularizaciones masivas, siendo uno de los puntos que ha recibido más apoyos (los 63 diputados de Junts, PP, Vox y Aliança Catalana). Los junteros también han apoyado aplicar una política de “tolerancia cero” ante prácticas culturales o religiosas que vulneren derechos humanos y reforzar los protocolos de los Mossos y de los servicios educativos y sanitarios para actuar rápidamente en casos de matrimonios forzados.

Los junteros se han abstenido, en cambio, en el punto que planteaba exigir permiso de residencia —y no solo empadronamiento— para acceder a ayudas y subsidios de la Generalitat, así como establecer un mínimo de diez años de residencia para optar a ayudas de vivienda. Tampoco han tomado partido en el apartado que afirmaba que la migración descontrolada tiene impacto en la seguridad, la reincidencia, el gasto público y la presión sobre los servicios públicos. En el debate también ha habido intercambios entre grupos. La diputada de Aliança Catalana Sílvia Orriols ha reprochado a Junts que les tilde de “fascistas” mientras, según ella, adopta parte de su discurso. Lo ha dicho después de que Vergés defendiera las contrataciones en origen. “No se llama racismo, se llama supervivencia”, ha concluido.

La sesión también ha dejado un enfrentamiento entre PSC y PP. El diputado socialista Mario García ha criticado que el PP plantee prohibiciones en nombre de la defensa de la dignidad de las mujeres y ha asegurado que en Catalunya “no hay un problema generalizado con el burka”. Según él, la mayoría de mujeres musulmanas del país “no utilizan el burka ni el velo integral, ni tampoco lo quieren”. El diputado popular Cristian Escribano ha replicado que no acepta lecciones de feminismo del PSC y ha aprovechado para reprochar a los socialistas los casos que afectan a Koldo García y José Luis Ábalos.