La carpeta pendiente de la oficialidad del catalán en la Unión Europea se ha topado de nuevo contra un muro este martes, en una nueva reunión del Consejo de la UE en la que no tiene "ninguna posibilidad" de prosperar. Esta semana, España había hecho un nuevo embate por la cuestión. En el marco de la ampliación de la UE con la adhesión de países de los Balcanes como Montenegro o Albania, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha aseverado que sería "impensable" incorporar nuevas lenguas antes que el catalán, el euskera o el gallego. Ahora, varios ministros y altos representantes de Estados miembros han cargado contra el Gobierno español por condicionar la ampliación europea a su agenda.
El viceministro lituano Sigitas Mitkus ha sido el más duro y ha dicho abiertamente que se posicionará en contra de vincular la oficialidad de las lenguas cooficiales del Estado español a la ampliación de la UE. "Es inaceptable y así lo plantearé durante el Consejo", ha aseverado en declaraciones a los medios de comunicación antes de la reunión.
El alemán Gunther Krichbaum, por su parte, también se ha opuesto a "una bilateralización de la integración europea" y ha rechazado que los Estados miembros aprovechen la ampliación europea como moneda de cambio "para intentar obtener mejores condiciones". Krichbaum considera que Europa "tiene que ser fuerte" ante el impulso de China y Rusia, y por ello ha pedido "un poco más de espíritu europeo" para evitar cerrar las puertas a los países candidatos a formar parte del bloque comunitario. El gobierno alemán del conservador Friedrich Merz se mostró contrario desde un principio a la oficialidad del catalán.
En un sentido similar, Suecia, otro de los países que se opone al catalán en Europa, ha pedido no mezclar cuestiones. La ministra de Asuntos Europeos de Suecia, Jessica Rosencrantz, ha alertado de que la ampliación de la UE y la oficialidad del catalán "no deberían vincularse", porque son cosas distintas. También ha avisado de que esto no es una discusión nueva y que, antes de todo, sería necesario un grupo de trabajo para esclarecer las implicaciones de la medida.
Un mensaje compartido por la secretaria de Estado de Croacia, Andreja Metelko-Zgombić, que ha insistido en que el debate de la oficialidad de las lenguas cooficiales españolas ya "se ha tratado detalladamente" sin éxito. Además, ha descartado cualquier decisión durante el encuentro de este martes.
Una discusión breve e infructuosa este martes
Irlanda ejerce la presidencia rotatoria del Consejo en estos momentos y el ministro irlandés de Asuntos Europeos, Thomas Byrne, ha avisado esta mañana desde Bruselas que la discusión sobre el catalán será "breve" y acabará de manera infructuosa. "No espero que haya ningún resultado hoy", ha sentenciado al ser preguntado a su llegada a la reunión. Irlanda es uno de los países que está a favor, pero avisa que no ha habido novedades y que todavía hay falta de consenso entre los Estados.
La oficialidad del catalán en Europa ya se votó sin éxito el año pasado, a petición del Gobierno español en el marco del acuerdo alcanzado con Junts con la investidura de 2023. La cuestión se trató durante cerca de una hora y los ministros europeos dejaron el debate aparcado sin votar. Alemania, Suecia, Finlandia o Austria están en contra, por dudas legales, de gasto o para evitar avivar movimientos parecidos de lenguas de sus respectivos países que puedan levantar tensiones internas. También ha influido la campaña en contra que ha propiciado el PP español con sus socios europeos conservadores, que gobiernan diversos países. A favor están Bélgica, Dinamarca, Irlanda o Luxemburgo.
