El Govern se hace eco de la saturación que sufrió el servicio de Rodalies el miércoles con motivo del gran volumen de desplazamientos que hubo hacia el sur de Catalunya para ver el eclipse total de sol. El secretario de Mobilitat i Infraestructures de la Generalitat, Manel Nadal, ha admitido este viernes el "colapso" de los trenes en la ida hacia el Camp de Tarragona y lo ha atribuido a una comunicación "inadecuada" con los usuarios, pero ha defendido que la vuelta fue "ordenada" y que el dispositivo previsto "era suficiente".
En una entrevista en Catalunya Ràdio, Nadal ha diagnosticado que el problema fue de comunicación pública, porque no se recomendó lo suficiente a la población que cogiera el transporte público de manera escalonada. "Mucha gente se concentró entre las 16:30 y las 18:30 y se produjo este colapso", ha afirmado el alto cargo del Govern. En este sentido, ha lamentado que el llamamiento para moverse de manera escalonada se centró solo en el transporte privado, el coche, y no se habló de los trenes.
"Deberíamos haber dado información adecuada", ha valorado Nadal, una vez ya ha pasado todo. Según el secretario para la Mobilitat, se debería haber informado mejor de la previsión de trenes, de cuáles llevaban doble composición y qué capacidad tendrían, "insistiendo mucho en hacer la ida escalonada". "No se hizo", ha admitido, contraponiéndolo a cómo se insistió en esto con el transporte privado para evitar el colapso de la autopista AP-7.
El secretario de Mobilitat ha insistido en la entrevista que, a su parecer, la previsión de trenes era la correcta, pero que "no funcionó como tenía que funcionar porque la gente no llegó a la hora o fue en condiciones infrahumanas, o no correctas para un transporte público". "La previsión era la suficiente, pero el funcionamiento no fue el correcto", ha insistido. Asimismo, Nadal ha recordado también que la situación se complicó más por una incidencia en las vías alrededor de Castelldefels, que obligó a circular durante buena parte de la tarde con solo dos trenes por hora y sentido, y el hecho de que en un tren se accionara la alarma.
Un retorno "ordenado"
Nadal también ha explicado que se llevaron tres trenes de la línea R11 —que conecta hacia el norte hasta Portbou— hacia el corredor sur, y se pusieron más de veinte trenes en composición doble, además de uno especial que salía desde Tortosa. Sobre esto, ha admitido que algunos de los trenes que salieron de Tortosa lo hicieron casi "vacíos": si bien la previsión era que mucha gente se desplazara al Ebro, la mayoría optaron por quedarse en Tarragona.
En cuanto a la vuelta desde Tarragona, Nadal ha defendido que se hizo "ordenadamente" y que el Govern decidió en coordinación con los Mossos d'Esquadra y Rodalies cerrar la estación para evitar problemas. Ha defendido que esto ya se había previsto previamente. Además, ha afirmado que "se dio instrucción a Renfe de que si no había suficientes trenes se pusieran autobuses". En todo caso, ha apuntado que los autobuses no hicieron falta y que finalmente hubo un convoy extra a última hora de la madrugada que funcionó como "tren escoba" para llevar a los últimos pasajeros.