La comisión de investigación del Senado sobre el estado de la red ferroviaria ha vivido este lunes por la tarde un intercambio tenso entre el presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, y los representantes de los grupos independentistas, con duras críticas por parte de Eduard Pujol y reclamaciones de transparencia de Sara Bailac. El reciente accidente de Gelida ha centrado buena parte del debate y ha evidenciado la fractura sobre el diagnóstico y las soluciones para Rodalies. La sesión ha llegado después de que por la mañana el presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, Iñaki Barrón, advirtiera que el siniestro de Gelida es “preocupante” y podría ser síntoma de un problema “sistémico”. Barrón ha asegurado que “no es normal que un tren descarrile, que caiga un muro o que haya árboles en la vía” y ha vinculado estos hechos con la calidad del servicio en Rodalies. También ha señalado que la red catalana funciona peor que la de los Ferrocarrils de la Generalitat y ha apuntado a factores como la alta rotación de personal o la complejidad de una red con tráfico mixto.
Pujol carga contra décadas de “dejadez”
Por la tarde, el diputado de Junts, Eduard Pujol, ha elevado el tono contra Adif y los sucesivos gobiernos españoles. “No entiendo que diga que es un caso de éxito”, ha espetado a de la Peña, a quien ha atribuido la responsabilidad compartida del deterioro de Rodalies entre PP y PSOE. Pujol ha denunciado la baja ejecución presupuestaria —“en 2021 se quedó en un 21,3%”— y ha calificado la situación como “un gran fracaso de la historia del Estado en Catalunya”. Conocedor de la línea R4 porque vive en Vilafranca del Penedès, el diputado ha criticado la falta de previsión y mantenimiento: “La gracia es no tener crisis en Rodalies y venir a Catalunya cuando no las hay, no al revés”. También ha ironizado sobre las justificaciones técnicas: “Hoy han descubierto lo que los romanos y griegos ya sabían: que había mar en Catalunya”, en referencia a la línea del Garraf.
Uno de los momentos más contundentes ha sido cuando ha recordado un precedente histórico: un accidente el 10 de junio de 1976 en la estación de Gelida con un tren de mercancías cargado de cloruro de vinilo, que provocó una fuga masiva de gas. “¿Qué habría pasado si hubiera sido un tren de mercancías?”, ha preguntado, advirtiendo de los riesgos actuales. Pujol ha denunciado también la lentitud y las limitaciones en tramos como el de Gelida a Sant Sadurní, “totalmente recto” pero con velocidades muy reducidas, y ha acusado a Adif de “dejadez extrema”: “¿Es normal dejar a todo un país sin trenes durante semanas? Son unos dejados”. El diputado ha concluido con una enmienda a la totalidad del modelo: “Catalunya dice basta a Renfe y Adif”.
Adif defiende la inversión, pero admite problemas
Por su parte, Pedro Marco de la Peña ha intentado rebajar la crítica defendiendo que el sistema ferroviario español es “un caso de éxito” a escala internacional. Aun así, ha reconocido problemas de “reputación, confianza y fiabilidad” en Rodalies. El presidente de Adif ha asegurado que actualmente hay 176 puntos de limitación de velocidad y ha remarcado que se están ejecutando obras y planes de mejora. Con todo, ha lanzado una afirmación que ha encendido aún más el debate: “Por ahora no se puede invertir más en Catalunya sin tocar el funcionamiento de Rodalies”. También ha sostenido que —contrariamente a lo que se dijo en un primer momento— el túnel de Gelida que provocó el accidente recibía inspecciones por partida doble: tanto de Adif como de Carreteras.
Sobre el accidente de Gelida, ha negado que sea consecuencia directa de la falta de inversión y ha atribuido el siniestro a un fallo en el sistema de drenaje. También ha destacado que hay “un punto de inflexión desde 2023” y ha anunciado proyectos como las obras en el Garraf, valoradas en cerca de 300 millones de euros. De la Peña ha admitido, sin embargo, problemas estructurales: “Es evidente que tenemos un sistema endémico en Rodalies” e incluso ha reconocido que hace años que no utiliza el servicio fuera de Barcelona. En un momento polémico, ha acusado a Junts de haber “estigmatizado” el sector, hecho que, según él, dificulta encontrar personal.
ERC exige transparencia e información
Desde ERC, Sara Bailac ha recordado que la falta de actuación continuada tiene “un coste elevado para la población” y ha reprochado a Adif la falta de transparencia. Bailac ha reclamado que se publique de manera sistemática el estado diario de la red, incluyendo incidencias, limitaciones temporales de velocidad e interrupciones del servicio, una información que hasta ahora no se hacía pública de manera completa.