El regreso de la acampada en la Puerta del Sol, con el rechazo frontal del PP de Isabel Díaz Ayuso, ha sido una de las imágenes de las últimas semanas, marcadas por la crisis de la vivienda y a raíz del conocido como caso Maricarmen. Desde hace días, cientos de personas duermen en tiendas de campaña en el conocido como kilómetro cero del Estado, mientras los populares han decidido llevar ante la justicia esta nueva generación de indignados. Ahora, esta mañana de viernes, cientos de acampados han optado por trasladar las protestas de la Puerta del Sol hasta el Congreso. Así, a primera hora ha comenzado una marcha entre los dos puntos y se han concentrado ante la cámara baja donde se celebra el pleno que —previsiblemente— verá fracasar los dos decretos de vivienda. Elaborados a toda prisa por el gobierno de Pedro Sánchez, tienen el no de PP, Vox y Junts. El partido de Puigdemont reclama que se retiren y se trabaje en una nueva propuesta. Durante el recorrido, los manifestantes han insistido en la lucha contra la crisis de la vivienda y han señalado directamente la responsabilidad del "gobierno progresista": "¡La lucha es el único camino! ¿Dónde está el Gobierno progresista? ¡Gobierno responsable! ¡Sin vivienda no hay educación!", son algunas de las proclamas que han ido repitiendo. Además, han ido planteando repetidamente la posibilidad de una huelga de alquiler y también una huelga general. En los últimos ocho años, con los gobiernos de Pedro Sánchez, no ha tenido lugar ninguna parada como esta.
Entre los asistentes de la protesta no solo estaban las personas que estos días acampan en la Puerta del Sol reclamando medidas reales para resolver la crisis de la vivienda. En total, se han manifestado miles de personas en el centro de la capital española. Con todo, un fuerte despliegue policial ha evitado que se hayan podido acercar al Congreso, donde querían recibir a los diputados que participarán en la votación. Los gritos no solo se han dirigido al gobierno español, a quien los Sindicatos de Inquilinas reprochan la pasividad durante años en materia de vivienda. También se ha atacado muy duramente a los partidos que votarán en contra de los dos textos: "¡Vox, Junts y PP, la misma mierda es!" o "¡No pararemos hasta llevar a Ayuso a Soto del Real!". Además, han advertido que, si los decretos decaen, continuarán acampados en la Puerta del Sol.
El factor Maricarmen
Como era de esperar, los manifestantes han reivindicado la figura de Maricarmen, la vecina de 87 años de Madrid que fue desahuciada de su casa a finales de septiembre. Su caso ha sido la chispa que comenzó las movilizaciones en todo el Estado y también la que puso prisa al Gobierno en aprobar estos dos decretos. Con el previsible fracaso de los dos textos aprobados en medio de todo el revuelo por el caso Maricarmen, se especula con un posible adelanto electoral y la convocatoria de elecciones el próximo 29 de noviembre. Aunque los manifestantes han sido muy críticos con el Gobierno —acusando de traición a PSOE y Sumar—, esta convocatoria coincidiría con un momento de mucha movilización de los votantes de izquierda y con la crisis de la vivienda en el centro. Un escenario que era difícil de prever hace pocas semanas, con todo en contra para el PSOE a raíz del escándalo Zapatero y la crisis migratoria en Ceuta.