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El exministro de Transportes y exnúmero tres del PSOE José Luis Ábalos, condenado a 24 años de prisión por el caso Mascarillas, ha roto su silencio desde la cárcel de Soto del Real (Madrid). Ábalos ha aseverado en unos audios publicados por la Cadena SER que su juicio en el Tribunal Supremo ha tenido un cariz “político” y ha añadido que el fallo condenatorio estaba “predeterminado”. También ha cargado contra el comisionista Víctor de Aldama, quien, si bien fue el agente corruptor y estaba condenado a cuatro años y medio de cárcel, finalmente se ha librado de prisión por confesar y colaborar con la Justicia. El exministro ha aseverado que Aldama solo ha confesado por “impunidad” y ha delatado con "carácter político".

José Luis Ábalos, condenado por pertenencia a organización criminal, cohecho, tráfico de influencias y malversación por las mordidas con la compraventa de mascarillas durante la pandemia, ha lamentado la “abultada” condena, y la ha descrito como una sentencia "ejemplarizante que se aleja de la Justicia". El exministro afirma en un audio de doce minutos que ha recibido “decepcionado” la sentencia, si bien sostiene que siempre tuvo la “intuición” de que habría condena. Ábalos afirma que las penas "tan" elevadas "han llamado la atención incluso a cualquiera que tuviera inquina o deseara la mayor de las penas".

El antiguo secretario de Organización del PSOE y ex mano derecha de Pedro Sánchez sostiene que se ha "partido de una hipótesis de culpabilidad" hacia su persona y con el objetivo de buscar su "confesión". "Al final esto no se ha dado y este es el resultado de la sentencia", resume Ábalos. El exministro sostiene que el fallo era "predeterminado", y ha lamentado la "tortura física y psicológica" del juicio, sobre lo que ha añadido que ha sido "humillante" llegar esposado cada día a los juzgados. También ha denunciado que ha ejercido su defensa con "dificultades tremendas" por las condiciones penitenciarias.

Dispara contra Aldama: "Todo tiene implicaciones políticas muy claras"

Ábalos también ha cargado contra el empresario y comisionista Víctor de Aldama, de quien ha dicho que "no ha delatado a nadie que no tuviera un carácter político". "Todo tiene implicaciones políticas muy claras", ha lanzado. También ha asegurado que solo ha confesado por "interés propio" y conseguir "impunidad", en esta causa y otras "que puedan sobrevenir". El exministro ha lamentado que la Fiscalía haya pactado con él. Al hilo, ha aseverado que "el premio al delator, que no al arrepentido, o la desproporción, matan la democracia". "El señor Aldama empezó a colaborar cuando estaba en la cárcel por una trama de hidrocarburos que le situaba como jefe de una organización criminal, y se enteró de que también lo era del caso Mascarillas y otros asuntos", ha recordado.

"Ha sido simplemente una estrategia de defensa, pero ha seguido dedicándose a lo mismo. No hay ningún propósito ni de enmienda ni de aclarar nada, como se ha visto", ha disparado el exministro contra Aldama. Asimismo, Ábalos ha lamentado que los testimonios de la UCO no han sido tenidos en cuenta por el tribunal, ante lo que ha recordado que unos responsables de este cuerpo de la Guardia Civil que investigó el caso "dejó muy claro que el que paga, manda", en referencia a que un alto cargo de la UCO dijo en el juicio que Aldama era quien daba las órdenes y tenía a sueldo a Ábalos y Koldo García. "También que su colaboración no había servido de nada porque la UCO tenía su propia línea de investigación y todo estaba perfectamente definido", ha añadido el exministro condenado.