"Por motivos de oportunidad y de seguridad". Y también "para proteger la institución." Estos son los motivos oficiales por los cuales este viernes su Majestad el rey Felipe VI no vendrá a Catalunya para presidir "la tradicional entrega de despachos" a los nuevos jueces que salen de la escuela judicial. La escuela judicial que, como bien ya sabe, es la institución que preside la esposa del juez Llarena. Ahora bien, si ahora usted me pregunta qué es exactamente un "motivo de oportunidad" y por qué la ausencia real "protege la institución", le diré que son dos cuestiones muy interesantes, que están muy bien planteadas, pero que son unos eufemismos que se me escapan.

De la misma manera que cuando leo que alguien trabaja en "la economía informal" ya entiendo que trabaja en negro, no consigo aclarar por qué no es oportuno que el Rey de España visite un territorio sobre el cual reina y donde, por lo tanto, habitan unos súbditos que tendrían que estar encantados y honrados con su visita. Que por eso son súbditos. Tampoco tengo claro de qué o de quien hay que proteger una institución que, por los motivos ya expuestos, tendría que ser muy querida por las personas ya citadas. Porque, a ver una cosa, ¿quién podría no desear mostrar su amor apasionado e incondicional para quien y por lo qué nos dimos entre todos, verdad?

Claro, porque a ver si resultará que el Rey y la institución que representa no son muy apreciados en esta parte del Reino y por eso prefieren que no venga, para no hacer evidente esta circunstancia. Y, calle, no fuera caso que esta desafección venga por la actitud del rey y de la institución que representa hacia Catalunya. Hey, no lo sé, ¿podría ser así, no? Que, a veces, las cosas suceden por algún motivo. Quiero decir, que si usted sale a la calle sin paraguas y se moja durante mucho rato, ojo que no esté lloviendo.

Pero esta visión desde aquí estando de "si usted señor Rei no viene, usted sabrá qué ha hecho y si eso ha tenido unas consecuencias ahora usted tiene que afrontarlas" también conocido como "havel pidio muet·te", contrasta con la visión desde allí estando. Tomemos al azar un editorial de un medio digital. No lo sé, va, Vox Populi mismo. Según ellos esta ausencia es "el colofón de una indecorosa capitulación ante los enemigos de la legalidad; la más deshonrosa traición al Estado ejecutada con alevosa nocturnidad para contentar a quienes pretendieron unilateralmente dejar sin efecto la legalidad constitucional. Con esta decisión (es refereixen a la de no venir) se desanda el camino de recuperación de la autoestima que muchos catalanes, hasta ese momento silenciados por la bota del independentismo, iniciaron el 3 de octubre de 2018 con el discurso del Rey. Impedir la asistencia de Felipe VI a un acto de indudable simbolismo en Cataluña, no solo es un hecho indigno, también es de una estupidez difícilmente superable y que sin duda tendrá muy serias consecuencias. (...) La responsabilidad que ha contraído Pedro Sánchez con esta decisión es inmensa. De un solo golpe somete a una insoportable humillación a la Corona y a la Justicia, las dos bestias negras del golpismo secesionista. (...) Hay quien en estas oscuras horas reclama una firme respuesta de la Casa Real. Quizás no sea el caso. Felipe VI no puede rebajarse hasta donde lo ha hecho el que ya es el peor presidente de la democracia, a quien sostiene un partido en el que ya no parece quedar nadie con una mínima dosis de decència". Vaya, yo diría que no están muy de acuerdo, pobres. Y digo pobres por el disgusto que se les percibe.

Aquí los partidarios del "diálogo" verán un intento del Gobierno de bajar el suflé y encontrar el famoso camino del medio que llega aliñado con la famosa tramitación de los indultos (que toca por ley), los que defienden que "ni agua" verán una rendición de una monarquía que ya no controla Catalunya y reconoce que "nos hemos ido" y el Madrit (concepto) neofranquista (o sin el neo) aprovechará para seguir desgastando "el gobierno sociocomunista". Pero ojo que este no sea un capítulo más de la guerra civil judicial que abrió al debate público el fiscal Navajas. Ojo que "la oportunidad" (o inoportunidad) de la presencia del Rey no tenga a ver con el hecho de ahorrarle una inoportuna foto al lado del presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes. Un señor que, gracias al bloqueo del PP, sigue ocupando el cargo a pesar de estar caducado (el mandato), y que aprovecha para ir nombrando jueces de su cuerda y que serán los que controlarán el poder judicial los próximos años.

Total, que quizás nos creemos importantes y al final la cosa no vaya ni de catalanes.

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