"La peor verdad sólo cuesta un gran disgusto. La mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños y, al final, un disgusto grande"
Jacinto Benavente

Cualquiera que tenga la más mínima noción del significado que en una democracia tiene el Estado de derecho debe sentir náuseas al comprobar cómo Santos Cerdán, en palabras del juez, había puesto toda la estructura del partido que gobierna España y gobierna Cataluña al servicio de una operación desesperada para lograr la impunidad de miembros del partido, familiares de Sánchez y del propio entorno del gobierno.

Lo de la impunidad está en la base de las dos grandes noticias que hemos conocido estos días: la que se busca mediante la colonización y el manejo de las instituciones (Fiscalía, Abogacía del Estado, policías, etc.) y la que se intenta obtener mediante el recurso a la criminalidad más burda, mediante cohechos, extorsiones, falsedades y otras propias de facinerosos. En el caso de Zapatero, operó la primera de las versiones, y a punto estuvo de lograr resultados. Tanto la fiscal del caso Plus Ultra como la abogada del Estado en plaza de Castilla se empeñaron bien a fondo en lograr y conseguir que el rescate se pagara completo y que la causa quedara archivada. Una vez salvado el escollo, creyendo seguro que era para siempre, la fiscal fue premiada con un ascenso y su jefa en delitos económicos, con otro. Ayer mismo se abría un expediente para investigar su actuación, que será sin duda interceptado por Peramato. Si no llega a ser por la intervención de fiscalías extranjeras, todo lo que rodea al caso y al expresidente del gobierno y consejero áulico hubiera quedado tapado. Si no llega a ser porque el fiscal jefe Anticorrupción no fue sustituido por un soldado amigo del fiscal general del Estado, tampoco estaríamos hablando de nada.

Es el fracaso de ese manoseo y sumisión de las instituciones el que provoca la creación de la cloaca de segunda división del PSOE. Una cloaca coordinada por Santos Cerdán, a través de Leire la escribidora, que pretendía ganar por las buenas (sobornos) o por las malas (desprestigio y amenazas) la impunidad que se les había escapado en el primer embate. Los cinco días de engaño en abril abrieron la caja de Pandora. A mi mujer no se la toca, y en ese momento se da el pistoletazo de salida para esta operación criminal contra el Estado de derecho. Aun así, Begoña Gómez tendrá que acudir estos días en persona a ser comunicada de su próxima aparición en el banquillo. No funcionó. El siguiente envite era el del hermanísimo enchufado para tener un sueldo público en su nulidad. Aquí la trama intentó destruir el prestigio y la vida personal de la instructora y tampoco funcionó. El hermano dizque músico se sienta hoy para ser juzgado.

Creo que Pedro Sánchez sigue pensando que, aunque caigan todos, él sí es intocable; pero yo no echaría las campanas al vuelo

Y luego estaba todo lo demás. La trama de corrupción cutre y la de luxe. Para eso intentaron primero complicarle la vida al fiscal Grinda con una mujer y un asunto personal y, más tarde, comprarlo por 300.000 euros para que archivara o lograra el archivo de varios procedimientos. No funcionó. Intentaron sobornar con un destino y el archivo de la persecución del fiscal general sobre él al fiscal Stampa si les daba material para cargarse la reputación del jefe de Anticorrupción, la base de todos sus males, el cabo sin controlar de la institución, y este lo grabó y lo denunció. No funcionó.

Buscaron destruir a profesionales —como los guardias civiles con expedientes abiertos por no plegarse a incumplir su tarea, cuyo rastro seguía ayer la UCO entrando por orden judicial en la Dirección General de la Guardia Civil— y premiaron a otros con canonjías y ascensos por colaborar con la trama, como sucedió con el comisario jefe de Barajas, que se calló lo que pasó aquella noche del Delcygate y ha acabado ascendido a jefe superior de Canarias. La diferencia entre tragar o negarte a pasar por el aro del Partido Socialista y del gobierno para tapar su sucia actuación.

La situación es mucho más que insoportable para cualquier demócrata al que le queden dos dedos de frente. Y va a continuar. Zapatero tendrá que declarar a mediados de mes, aunque, la verdad, si no fuera por el componente de zozobra política para los suyos en busca de relato, lo mejor que le podían recomendar es que no lo hiciera. Una mala declaración en instrucción no se levanta fácilmente en juicio. El riesgo de que sus hijas y su mujer se vean implicadas judicialmente es bastante alto y ponderar hasta qué punto lo conjura debe pesar también en su actuación.

No va a parar. Por mucho que Pedro Sánchez se ría de todos los ciudadanos, como si fuéramos muñecos tontos a su disposición, no va a detener la realidad. Creo que sigue pensando que, aunque caigan todos, él sí es intocable. Yo no echaría las campanas al vuelo. Cuando se ha arremetido con tanta violencia contra los servidores públicos y contra los poderes del Estado, es impensable que estos no se tomen a pecho terminar su trabajo, caiga quien caiga.

Toda la justicia está al servicio de que no tengan impunidad.