Andreu Buenafuente ya ha estrenado el programa Vosaltres mateixos en TV3, y yo ya lo he visto. Perdón, en el 3Cat, la plataforma digital catalana (el 1Cat y el 2Cat aún no han salido, supongo que no tardarán; ¿por qué empezar por el 1 si puedes empezar por el 3, verdad?). Antes de continuar me gustaría comentaros que, para acceder al 3Cat, tenéis que daros de alta como usuarios. ¿Por qué? Yo también me he hecho esta pregunta y todavía no sé la respuesta. Pero volvamos donde estaba, Buenafuente ha vuelto a casa, y lo ha hecho de la mejor manera: con una americana oscura y unas bambas de colores vivos. Una apariencia elegante y juvenil a la vez, típica del empresario barcelonés posmoderno que no quiere parecer estirado. Supongo que han elegido esta estética para atraer un público más amplio, que englobe tanto a los adolescentes como a los jubilados.

La introducción nos ha avanzado ya el tono del programa: humilde, casero y sin filtros. Los entrevistados no son personas famosas, es gente de la calle; podría ser cualquiera de nosotros. La naturalidad hace tiempo que es tendencia en las redes sociales y saben que vende. Como era de esperar —después de los años que Andreu se alejó de Catalunya para hacer reír a España—, lo primero que ha hecho es desnudarse, literalmente, delante de toda Catalunya (solo le tapaba el culo un pequeño triángulo con los colores de la bandera de Catalunya, dejo que los psicoanalistas hagan su interpretación); tirarnos montones de besos, y hacernos saber que está muy contento de volver a estar en casa. Las primeras risas han sido fruto de cuatro bromas con trasfondo de crítica social y política (aquel nivel de crítica que parece atrevida, pero que se sabe de sobras que no provocará ningún estirón de orejas) y han ido acompañadas del sonido de un piano. A partir de aquí, han ido desfilando varios invitados anónimos que —junto con la pianista, que tocaba en directo e intervenía de vez en cuando— daban la dosis de naturalidad necesaria para sentirnos como en casa y compensaban el alto nivel de narcisismo del presentador.

Me ha parecido un programa muy flojo intelectualmente, lleno de castellanismos y con un sentido del humor muy chapucero

La sensación que he tenido es que Buenafuente no se había estudiado el guion y que improvisaba en todo momento. Y así lo han disfrazado: el presentador, teóricamente, no sabía nada de lo que iba a suceder a continuación. No sé cuál era la finalidad de esta estrategia; a mí, tanta "improvisación" más bien me ha incomodado, y me ha parecido que provocaba que las entrevistas no fluyeran, que no se profundizara en casi nada y que el humor quedara muy apagado (bromear en este contexto de improvisación es bastante complicado).

Resumiendo —y teniendo en cuenta que siempre he admirado el sentido del humor de Buenafuente—, me ha parecido un programa muy flojo intelectualmente, lleno de castellanismos y con un sentido del humor muy chapucero. Han querido hacer un programa sin colaboradores, por primera vez en la vida laboral de Andreu; han querido que la gente de la calle fuera la protagonista y que él fuera simplemente el hilo conductor de toda esta improvisación… Creo que es un error, Andreu trabaja muy bien con colaboradores —lo nutren y lo complementan—, sin ellos pierde mucho carisma. No creo que sea el presentador adecuado para este tipo de programa, veo más a Quim Masferrer o a Mari Pau Huguet.