Estados Unidos celebra cada 29 de enero el Día de los Cascarrabias (Curmudgeons Day). No sé exactamente si consiste en algo o es un día más del año, pero es una celebración que podríamos importar del país de Donald Trump. Se ajusta mucho a nuestro carácter capriano (de Joan Capri) o de català emprenyat, que es como acostumbramos a estar. Sobre todo los sufridos usuarios de Rodalies. Lo de los italianos de “piove, porco governo” lo podríamos haber inventado por estas tierras, si no fuera que tenemos gobiernos limitados por un autogobierno con competencias limitadas, compartidas y laminadas. Una suerte de sí, pero no mucho, que en el caso de Rodalies consiste en un traspaso parcial y por fases y una nueva empresa sin mayoría. Por lo que, a pesar de todo, esta crisis sí salpica al gobierno de Salvador Illa. Las responsabilidades son más difusas, pero también más compartidas. Y por eso se pide la dimisión de Silvia Paneque.
Y eso que, seguramente, la consejera no es la más culpable de todos. Recuerden que el PSC ha tenido presencia en todos los gobiernos del PSOE. Es decir, durante veintiocho años. Y, en concreto, el de Sánchez lleva ocho años mandando. Y tampoco ha sido capaz de ejecutar inversiones y evitar la degradación. El PSC no solo ha participado en las promesas, ¡sino que ha tenido una ministra de Transportes, Raquel Sánchez, entre 2021 y 2023, y dos presidentes de Renfe! Entre 2018 y 2023 lo fue Isaías Táboas y de 2023 a 2025 Raül Blanco. Contando los cinco años de Mercè Sala, entre 1991 y 1996, el PSC ha presidido la Renfe durante doce años.
El PSC ha presidido la Renfe durante doce años y tampoco ha sido capaz de ejecutar inversiones y evitar su degradación
Táboas, que ya estuvo en Fomento con Pepinho Blanco, tuvo que dimitir por haber comprado unos trenes que no encajaban en las vías… Pero, aun así, Paneque lo rescató nombrándole… ¡presidente de Infraestructuras de la Generalitat! Ole, ole. El hombre, conocido como Pancho, antigua mano derecha de Montilla e Iceta, fontanero histórico del PSC, es licenciado en historia. Por su parte, Blanco salió hace un año para irse a la empresa privada. Oficialmente. En realidad, lo fulminó Óscar Puente para poner a un afín, Álvaro Fernández Heredia, que ya estaba con él en el Ayuntamiento de Valladolid.
Puente ha decidido ahora la destitución del director de Rodalies, Josep Enric García Alemany, y del director general de Explotación y Mantenimiento de Adif. García Alemany solo llevaba desde julio en el cargo. Sustituyó a Antonio Carmona, reubicado a la función de portavoz. Y, en realidad, se han hecho saltar dos fusibles menores. No en vano, la nueva empresa mixta Rodalies de Catalunya ya tiene consejero delegado, Òscar Playà —el señor del Metro— y, por lo tanto, el papel de García no estaba nada claro. Es decir, todo bien calculado para que el PSC pueda sacar pecho, al PSOE no le cueste nada y ambos partidos federados puedan sacar vapor de la olla. Hasta la próxima…
Feliz Día de los Cascarrabias. Como ven, yo ya lo he celebrado.