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"Miguel, el científico, ha descubierto una proteína y le ha puesto mi nombre". Rosalía compartió extasiada durante un concierto en Boston el hallazgo de Miguel López Rivera. El artista se enteró durante la misma actuación que este científico de la Universidad de Harvard había bautizado una proteína con el nombre Rosalía Despechá, RyDEP de nombre científico. Natural de Úbeda, Jaén, el joven científico, que está cursando el doctorado en Harvard, asistió al LUX Tour con una pancarta en la que explicaba su descubrimiento. Quizá no esperaba que la de Sant Esteve de Sesrovires leyera la pancarta y le dedicara Sauvignon Blanc.

El trabajo de Miguel López Rivera se centra en estudiar cómo algunos virus logran escapar de los mecanismos de defensa de las células. Cuando analizaron esta proteína vieron que recordaba mucho a unas castañuelas. Y como siempre intenta buscar analogías que faciliten contar sus descubrimientos, la conexión apareció de forma natural. Le gusta Rosalía desde hace años y pensó que podía ser una forma divertida de acercar la investigación a personas que normalmente no siguen temas científicos. RyDEP tiene un significado científico, pero también hace referencia a Rosalía despechá, porque lo que hace esta proteína es volver a las células más despechás. Los virus que la tienen son capaces de esconderse del sistema inmunitario y, en cierto modo, terminan ganando la batalla.

RyDEP tiene un significado científico, pero también hace referencia a Rosalía despechá, porque lo que hace esta proteína es volver a las células más despechás. Los virus que la tienen son capaces de esconderse del sistema inmunitario

Justamente en Boston se dan cada año los IgNobels. Con un largo currículum catalán. En 1992, Ivette Bassa ganó el de Química para coronar el hito más importante de la química del siglo XX: la síntesis de la gelatina amarilla de color azul brillante. En 2006 Antonio Mulet, José Javier Benedito y José Bon, de la UP de València, y Carmen Rosselló, de la UIB, ganaron por el estudio Velocidad ultrasónica en el queso cheddar afectada por la temperatura. En 2007, Juan Manuel Toro, Josep Trobalon y Núria Sebastián Gallés, de la UB, se impusieron con un estudio que demuestra que las ratas en ocasiones no distinguen entre el japonés y el holandés cuando las personas hablan estas lenguas al revés. En 2014, un grupo de investigadoras catalanas —Raquel Rubio, Anna Jofré, Belén Martín, Teresa Aymerich y Margarita Garriga— triunfaron por descubrir que la caca de bebé puede servir de cultivo de potencial alimento probiótico, y propusieron fermentar fuet nutritivo con caca de bebés. En 2016, Ramon Hedegüs, de la Universitat de Girona, ganó el galardón gracias a descubrir que los caballos blancos reciben menos picaduras de tábanos que los negros. En 2017, Matteo Martini, afiliado a la UB, descubrió que los gemelos idénticos no son capaces de reconocerse a sí mismos cuando les enseñan una foto que puede ser de ellos o de los hermanos. En 2018, el Instituto Universitario Valenciano de Tráfico y Seguridad Viaria midió la frecuencia, motivación y efectos de gritar y maldecir mientras se conduce. Y en 2025 se galardonó la investigación de la fórmula ideal para la pasta alla cacio y pepe, con participación de Giacomo Bartolucci, de la Universidad de Barcelona.

No sé si merece el Nobel, pero Rosalía Despechá merece al menos el IgNobel del 2026.