La apuesta por La Masia fue una de las promesas con las que Hansi Flick conquistó al vestuario del Barça. Lamine Yamal y Gavi entendieron desde el primer momento que el técnico protegería a los jóvenes formados en casa y que habría espacio real para crecer. Sin embargo, las decisiones tomadas este verano han empezado a generar dudas entre algunos pesos pesados.
Las posibles salidas de Tommy Marqués y Marc Casadó son el origen de la tensión. Marqués ha decidido buscar minutos fuera pese a haber debutado con el primer equipo y tener varios pretendientes, mientras Casadó ha recibido el mensaje de que tendrá un papel secundario. Dos jugadores de La Masia que parecían llamados a ocupar un hueco en la plantilla pueden terminar fuera en cuestión de semanas.
Lamine y Gavi no entienden dos salidas
Para Lamine y Gavi, el problema no está únicamente en perder compañeros cercanos. Ambos consideran que el Barça debe seguir diferenciándose de otros gigantes precisamente mediante la cantera. Casadó es especialmente querido dentro del vestuario y todavía desea triunfar en el club, pero Flick le ha dejado claro que parte por detrás de Pedri, Gavi, Bernal, De Jong y Eric Garcia en la rotación.
El caso de Tommy resulta todavía más simbólico. Flick estaba encantado con su nivel y durante semanas apareció como el posible sustituto de Casadó. El centrocampista debutó oficialmente en febrero y formó incluso un medio del campo totalmente canterano junto a Marc Bernal y Casadó. Ahora, sin garantías suficientes de continuidad, contempla marcharse para acelerar su desarrollo lejos del Barça.
Flick tendrá que defender su apuesta por La Masia
Hansi Flick defiende que apostar por la cantera no significa retener a todos los jugadores formados en La Masia. El técnico considera que cada joven necesita una ruta deportiva concreta y que mantenerlos sin minutos puede perjudicar su crecimiento. La competencia en el centro del campo es enorme y el alemán no quiere prometer oportunidades que después no pueda cumplir durante la temporada.
El problema es cómo se interpreta el mensaje dentro del vestuario. Lamine y Gavi fueron quienes más valoraron la confianza inicial de Hansi Flick en los jóvenes y ahora observan cómo dos canteranos pierden espacio. Nadie plantea una ruptura con el entrenador, pero sí existe malestar ante una política que parece menos firme. Flick tendrá que demostrar que La Masia sigue siendo una prioridad dando oportunidades a Bernal, Espart, Cortés y otros jóvenes. Si continúan las salidas mientras llegan fichajes externos, la promesa que unió al vestuario perderá credibilidad.