Muchos conductores consultan aplicaciones o comparadores para encontrar la gasolinera más barata antes de repostar. Sobre el papel parece una decisión inteligente. Sin embargo, numerosos taxistas, que recorren miles de kilómetros al año y conocen perfectamente los costes de conducir, aseguran que no siempre merece la pena desviarse para ahorrar unos pocos céntimos por litro.
Hagamos las cuentas. Un descuento de 3, 4 o 5 céntimos por litro puede parecer atractivo, pero ese ahorro desaparece rápidamente si es necesario recorrer varios kilómetros adicionales para llegar hasta la estación de servicio. El combustible consumido durante ese trayecto, junto con el tiempo invertido, puede acabar costando más que el dinero que se pretendía ahorrar.

Buscar gasolineras low cost puede o ser tan rentable como parece
Un ejemplo. Si un coche consume una media de 7 litros cada 100 kilómetros, el coste aproximado de circular ronda los 0,11 euros por kilómetro, dependiendo del precio del carburante. Si una gasolinera vende el combustible 5 céntimos más barato y se llena un depósito de 50 litros, el ahorro será únicamente de 2,50 euros.
En ese escenario, recorrer una distancia demasiado larga deja de tener sentido. Si el desplazamiento total, entre la ida y la vuelta, supera los 25 kilómetros, el gasto de combustible necesario para llegar hasta esa estación puede ser superior a esos 2,50 euros. Es decir, el supuesto ahorro desaparece e incluso puede convertirse en una pérdida.
En muchos casos es más rentable repostar en la gasolinera más cercana
Los profesionales del volante recomiendan otra estrategia. En lugar de cruzar media ciudad para repostar, resulta mucho más rentable aprovechar una gasolinera económica que quede dentro del recorrido habitual. Si se pasa por ella de camino al trabajo, durante un viaje o al regresar a casa, entonces sí se obtiene un ahorro real sin incrementar el consumo ni perder tiempo.

También conviene recordar que el gasto de un coche no depende únicamente del precio del combustible. La forma de conducir influye mucho más. Mantener una velocidad constante, evitar acelerones innecesarios, revisar la presión de los neumáticos y realizar un mantenimiento adecuado pueden reducir el consumo mucho más que buscar unos céntimos de diferencia entre surtidores.