Los padres que necesitan maletero de verdad deben elegir el Peugeot Rifter antes que un SUV bonito más

Un SUV puede quedar muy bien delante del colegio. El problema aparece cuando toca guardar un carrito, varias mochilas, la compra y las maletas. El Peugeot Rifter no pretende ganar un concurso de belleza. Su argumento es mucho más directo: ofrece hasta 775 litros sin abatir los asientos y puede alcanzar 3.000 litros.

Esa diferencia cambia el día a día. Los padres no necesitan organizar cada bulto como si estuvieran jugando al Tetris. El portón deja una abertura grande y las formas del maletero permiten aprovechar mejor cada rincón. Cuando una familia transporta media casa, el volumen útil vale más que una silueta deportiva.

Peugeot Rifter
Peugeot Rifter

Espacio para todo y para todos

El Rifter mide 4,40 metros de largo. Sus 1,88 metros de altura liberan espacio vertical. Peugeot utiliza unas proporciones de origen práctico para ofrecer un habitáculo que no obliga a elegir entre pasajeros y equipaje. El Citroën Berlingo y el Renault Kangoo son sus rivales naturales. Los tres entienden que una familia necesita puertas grandes, espacio cuadrado y facilidad de limpieza.

La segunda fila refuerza esa idea. La banqueta se divide en proporción 60/40 y queda plana al abatirse. Todos los asientos incorporan anclajes Isofix. Las bandejas tipo avión y los huecos del suelo ayudan a ordenar objetos pequeños. Los niños encuentran soluciones propias y los adultos evitan llevar juguetes, botellas y tabletas dando tumbos.

El Rifter cuesta 30.294 euros según tarifa. La promoción reduce el importe hasta 26.408 euros al contado o financiando. La financiación anuncia 180 euros mensuales, exige una entrada de 6.691,38 euros y termina con una cuota de 18.328,71 euros.

El acabado Allure, incluido en las versiones de acceso, concentra el equipamiento más útil. Incluye aire acondicionado, pantalla central de diez pulgadas y cuadro digital del mismo tamaño. La conexión inalámbrica admite Android Auto y Apple CarPlay. La cámara no aparece en la dotación indicada, pero los sensores posteriores ayudan a aparcar una carrocería voluminosa.

Peugeot Rifter
Peugeot Rifter

También hay una versión eléctrica

Peugeot incorpora faros LED, encendido automático y retrovisores eléctricos calefactables. El freno de estacionamiento es eléctrico. La seguridad reúne airbags, control de estabilidad y ayuda para arrancar en pendiente. El Rifter no presume de lujo, pero tampoco llega con lo puesto para afrontar un viaje familiar.

La gama ofrece tres alternativas mecánicas. El acceso utiliza un diésel BlueHDi de 100 CV con cambio manual de seis marchas y tracción delantera. Por encima aparece otro diésel de 130 CV. Y quien quiera abandonar el combustible dispone de una versión eléctrica de 135 CV y 339 kilómetros de autonomía.