El Nissan Qashqai está bien, pero cuando acaba el asfalto, este Subaru lo gana en todos los sentidos

El Nissan Qashqai ayudó a popularizar los SUV y continúa siendo una referencia entre los modelos familiares. Sin embargo, buena parte de estos coches pasan toda su vida sobre asfalto. El Subaru Crosstrek pertenece a otra escuela. Tiene un tamaño parecido, sirve perfectamente para el día a día y, cuando aparece un camino complicado, puede sacar a relucir una filosofía mucho más aventurera.

Una cifra explica buena parte de esa diferencia: 220 milímetros de altura libre al suelo. El Crosstrek puede afrontar pistas, caminos rotos y terrenos donde un turismo convencional empieza a encontrar problemas. Subaru ha construido durante décadas buena parte de su reputación alrededor de coches resistentes, fiables y preparados para salir de la carretera. Aquí la marca japonesa juega en casa.

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Subaru Crosstrek 2025

Un SUV diferente muy capaz fuera del asfalto

Eso no obliga a convivir con un coche enorme. El Crosstrek mide 4,50 metros de largo, 1,80 metros de ancho y tiene una batalla de 2,67 metros. Sus dimensiones lo colocan directamente frente al Qashqai, pero también ante modelos como el Kia Sportage o Toyota Corolla Cross. El punto menos brillante aparece en el maletero: ofrece 340 litros, ampliables hasta 1.173 litros.

Subaru utiliza una mecánica de gasolina 2.0 con tecnología microhíbrida, que desarrolla 136 CV y 182 Nm. El sistema se combina con una transmisión automática. El Crosstrek acelera de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos y puede alcanzar 198 km/h. No busca ofrecer prestaciones deportivas. Su prioridad está en entregar una conducción cómoda y predecible en situaciones muy diferentes.

Subaru Crosstrek 2025
Subaru Crosstrek 2025

El Subaru Crosstrek prioriza las capacidades a la eficiencia

El consumo combinado se sitúa en 7,7 litros cada 100 kilómetros, una cifra que tampoco pretende convertirlo en el campeón de la eficiencia. El Crosstrek apuesta por otros argumentos. Subaru busca comportamiento, robustez y capacidad para circular cuando las condiciones empeoran. Es precisamente ahí donde su planteamiento empieza a distanciarse de muchos SUV concebidos principalmente para carretera.

La gama se organiza alrededor de los acabados Active, Field y Touring. El primero ya llega bien servido. Incluye llantas de 17 pulgadas, faros LED, climatizador automático bizona, asientos delanteros calefactables, acceso y arranque sin llave, cámara trasera y sensores de aparcamiento. Subaru también incorpora control de crucero adaptativo, alerta de cambio involuntario de carril y asistente de luces de carretera. Y todo ello parte desde 30.500 euros.