Cuando todos los mecánicos coinciden en señalar un mismo modelo como una compra segura, significa que es un coche sensacional, y una inversión sin riesgo. Y esto es exactamente lo que sucede con el Toyota RAV4, un coche que puede tener un precio elevado, pero que se posiciona en el ranking de los más fiables y duraderos, como prácticamente todos los modelos de la firma japonesa, lo que hace que sea tan recomendable y que se vea tanto por las calles.
El motor que equipa es realmente resistente, y permite hacer largos recorridos sin tener que preocuparse por una posible avería o por algún contratiempo inesperado. Tampoco suele dar problemas en la transmisión, así que te ahorrarás un dinero importante en reparaciones, a diferencias de coches como el MG, que sí que son mucho más económicos, pero que a la larga suelen convertirse en un verdadero dolor de cabeza para sus compradores.
La caja de cambios que tiene equipada este modelo, la e-CVT, es muy robusta, y al no tener embrague ni cambios de marcha convencionales, es muy raro que suelan aparecer averías. Además, en caso de sufrir algún problema mecánico, las reparaciones suelen ser realmente rápidas, sencillas y baratas, al tener muchos recambios disponibles y de bajo coste. Y esta magnífica reputación con la que cuenta provoca que su valor de reventa se mantenga muy elevado, así que no perderás mucho dinero en caso de que decidas venderlo en un futuro.
Con todo esto, el Toyota RAV4 compensa su precio de venta, y también los puntos débiles que tiene, entre los cuales se pueden mencionar su diseño interior, que queda un poco anticuado en comparación a otros coches, o su aislamiento acústico y su pobre tacto de conducción.
