Mazda revoluciona el mercado del SUV compacto con el mejor CX-30 de la historia para luchar con Toyota

El Toyota Corolla Cross ha convertido su diseño y sistema híbrido en referencias del segmento. Sin embargo, no todos los compradores quieren cambio automático ni una mecánica centrada en la electrificación completa. Mazda responde con otro planteamiento. El CX-30 combina un motor grande, asistencia eléctrica ligera y una conducción más tradicional.

Esta fórmula convierte al Mazda CX-30 en una alternativa diferente. No persigue consumos mínimos a cualquier precio. Busca equilibrio entre respuesta, sencillez y experiencia de conducción. También se enfrenta al Kia Niro. Frente a ambos conserva personalidad propia, especialmente por mantener una caja manual en su versión de acceso.

Mazda CX-30
Mazda CX-30

El Mazda  CX-30 está de oferta

El precio de acceso sobre catálogo es de 30.086 euros. Mazda anuncia 27.170 euros al contado o 25.770 euros financiados. Esta segunda fórmula incluye 36 cuotas de 149 euros, una entrada de 6.820,79 euros y un pago final de 16.958,03 euros.

Su carrocería mide 4,40 metros de largo y 1,80 metros de ancho. La batalla alcanza 2,66 metros. Es compacto para desenvolverse en ciudad, pero puede funcionar como único coche familiar. El maletero ofrece 430 litros. Con los respaldos traseros abatidos, la capacidad aumenta hasta 1.406 litros.

Mazda MX-30 2025
Mazda MX-30 2025

El acabado Prime-Line evita una dotación básica. Incluye llantas de aleación de 16 pulgadas, faros LED con nivelación automática y retrovisores eléctricos, calefactables y plegables. También equipa aire acondicionado, sensores traseros de aparcamiento y tapicería de tela negra con reglajes manuales para los asientos.

La conectividad resulta convincente desde este nivel. El sistema Mazda Connect utiliza una pantalla de 10,25 pulgadas. Android Auto y Apple CarPlay funcionan sin cables. Hay conexión USB-C, radio digital y un equipo de seis altavoces. El asistente Alexa permite controlar funciones mediante órdenes de voz.

140 CV y un consumo de mechero

También incorpora control de crucero adaptativo mediante radar. Es un elemento importante para reducir la carga de trabajo en autopista. El conductor recibe así un coche sencillo en su planteamiento mecánico, pero actualizado en seguridad y multimedia. Mazda no obliga a elegir un acabado superior para acceder a funciones útiles.

Mazda CX-30
Mazda CX-30

Bajo el capó aparece un 2.5 e-Skyactiv-G de 140 CV y 238 Nm. Su cilindrada resulta inusual entre SUV compactos. El sistema M Hybrid de 24 voltios aporta asistencia eléctrica y permite obtener la etiqueta ECO. La transmisión es manual de seis relaciones y la tracción corresponde al eje delantero.

Las prestaciones encajan con un uso variado. Acelera de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos y alcanza 194 km/h. El consumo combinado queda en seis litros cada 100 kilómetros. No iguala la eficiencia híbrida del Corolla Cross, pero ofrece una respuesta natural y evita depender de motores pequeños muy apretados.