Para la mayoría este Mazda es el mejor de la historia de la marca y demuestra que no todo deben ser SUV

Mazda podría dedicar todos sus recursos a fabricar SUV. Sería la decisión más lógica comercialmente. Sin embargo, continúa reservando un espacio para el MX-5, un deportivo pequeño, elegante y ligero. Esa resistencia explica por qué muchos lo consideran el mejor modelo de su historia. También demuestra que conducir puede seguir siendo divertido frente a cualquier tendencia actual.

BMW Z4, Jaguar F-Type y MINI Cabrio juegan con más potencia, lujo o imagen. El Mazda responde de otra manera. Se conforma con dos plazas, un motor sencillo y una carrocería compacta. No pretende impresionar desde una ficha técnica. Busca que cada curva, cambio de marcha y aceleración conecten directamente con el conductor durante una escapada de domingo. Y, sobre todo, que los compradores no se arruinen.

Mazda MX 52
Mazda MX-5

Un deportivo de los que ya no quedan

Su tamaño es parte fundamental de la experiencia. Mide solo 3,92 metros de largo y 1,24 metros de alto. La batalla se queda en 2,31 metros. Estas proporciones permiten colocarlo con precisión y sentirlo ágil en cualquier carretera realmente estrecha. El maletero de 127 litros obliga a viajar ligero, pero también define claramente sus prioridades.

Mazda ofrece dos configuraciones de carrocería. La versión descapotable arranca en 31.080 euros al contado o 30.280 euros financiados. No es un capricho barato, aunque cuesta considerablemente menos que muchos deportivos rivales. A cambio, proporciona una experiencia difícil de encontrar: conducir cerca del suelo y escuchar directamente todo cuanto sucede alrededor durante cualquier jornada de verano.

Su motor atmosférico 1.5 Skyactiv-G desarrolla 132 CV y 152 Nm. Puede parecer modesto en una época repleta de potencias desorbitadas. Sin embargo, encaja con la filosofía del coche. Se asocia a una caja manual de seis velocidades y envía la fuerza al eje trasero. Aquí, verdaderamente, menos es más.

Mazda MX 51
Mazda MX-5

No es el más rápido de la clase, pero cumple de sobras

Acelera de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos y alcanza 204 km/h. No gana carreras de aceleración contra un Z4. Tampoco lo necesita. Su atractivo aparece en carreteras reviradas, donde importan el equilibrio, el tacto del cambio y la rapidez de reacciones en cualquier tramo de montaña. El consumo medio queda en 6,3 l/100 km.

El acabado Prime-Line ya incluye llantas de 16 pulgadas, faros LED y aire acondicionado. Añade pantalla táctil de 8,8 pulgadas, navegador, Apple CarPlay y Android Auto. También incorpora arranque sin llave, volante de cuero y sensores posteriores. La tapicería negra y los mandos sencillos mantienen una presentación clásica y funcional desde la versión más accesible. Mientras que la seguridad contempla mantenimiento de carril, detector de fatiga, reconocimiento de señales y asistente inteligente de velocidad.