Durante más de una década, los SUV han dominado el mercado europeo hasta convertirse en la opción mayoritaria en prácticamente todos los segmentos. Su imagen robusta, la posición de conducción elevada y una versatilidad percibida como superior a la de berlinas y compactos impulsaron un crecimiento sostenido que parecía no tener techo. Sin embargo, el contexto actual empieza a dibujar un escenario diferente.
La electrificación, el encarecimiento de las materias primas y el endurecimiento de las normativas medioambientales están obligando a replantear muchas decisiones estratégicas. En este nuevo marco, la eficiencia vuelve a situarse en el centro del debate y la arquitectura SUV no siempre parte con ventaja. Lo destacable en este caso es que algunos fabricantes ya están enviando señales claras de que el futuro podría no girar exclusivamente en torno a los todocaminos.
Un ejemplo significativo es el de Skoda. La marca checa ha anticipado el Vision O, un prototipo que presentará en septiembre y que adopta la silueta de un familiar en lugar de la de un SUV. Que una firma con fuerte presencia en el mercado actual apueste por este formato para mostrar su futuro lenguaje de diseño resulta revelador, especialmente en plena transición hacia el vehículo eléctrico.
El factor eficiencia: peso y aerodinámica
El auge de los SUV coincidió con una etapa en la que la percepción de seguridad y la imagen tenían un peso determinante en la decisión de compra. Hoy, sin embargo, la electrificación introduce nuevas prioridades técnicas. La aerodinámica y el peso influyen directamente en el consumo energético y en la autonomía de los modelos eléctricos.
Un SUV, por su mayor altura y sección frontal, presenta una resistencia aerodinámica superior a la de una berlina o un familiar. En vehículos de combustión esto implica mayor gasto de combustible; en eléctricos, una reducción directa del alcance por carga. Para compensarlo, los fabricantes deben recurrir a baterías de mayor capacidad, lo que incrementa el peso y el coste del conjunto.
El peso es otro elemento clave. Los SUV suelen ser más pesados que sus equivalentes en carrocería tradicional. En un escenario donde las baterías ya añaden masa considerable, esta circunstancia agrava el desafío de la eficiencia. Además, algunos países estudian fórmulas fiscales que tengan en cuenta no solo emisiones y potencia, sino también el peso del vehículo, lo que podría penalizar a los modelos más voluminosos.
Cabe destacar que un familiar moderno puede ofrecer una capacidad de carga equivalente a la de muchos SUV, con un centro de gravedad más bajo y un comportamiento dinámico más equilibrado. La practicidad, uno de los grandes argumentos comerciales del todocamino, no desaparece necesariamente en formatos más estilizados.
Un cambio progresivo, no abrupto
La decisión de Skoda de utilizar el Vision O como escaparate de su evolución tecnológica apunta a una reflexión estratégica más amplia. Apostar por un familiar en un mercado saturado de SUV sugiere que la industria comienza a valorar de nuevo las ventajas estructurales de estas carrocerías.
No se trata de un giro inmediato ni de una desaparición súbita del SUV. La demanda sigue siendo sólida y su presencia continuará siendo relevante. Sin embargo, la combinación de presión regulatoria, necesidad de optimizar recursos y búsqueda de mayor eficiencia energética podría impulsar un reajuste paulatino en las preferencias del mercado.
En este sentido, la electrificación actúa como catalizador. Obliga a repensar proporciones, pesos y soluciones técnicas con una lógica más racional. Las berlinas y los familiares, tradicionalmente asociados a una mejor aerodinámica y menor masa, recuperan argumentos objetivos en un entorno donde cada kilovatio hora cuenta.
Tras años de expansión casi ininterrumpida del SUV, el mercado podría encaminarse hacia una etapa de mayor equilibrio. El ejemplo de Skoda ilustra que la diversificación de formatos vuelve a cobrar protagonismo en una industria que debe adaptarse a nuevas exigencias técnicas y regulatorias sin renunciar a la funcionalidad que demandan los usuarios.
