Teniendo en cuenta que los dos coches eléctricos más vendidos en nuestro país son el Tesla Model Y y el Tesla Model 3, es más que evidente que los coches eléctricos siguen teniendo un nivel de implantación en España mucho más asociado a los clientes premium que a los clientes generalistas.

Es cierto que el MG4, un compacto eléctrico low-cost, pasa por ser ahora el tercer coche eléctrico más vendido en nuestro país, pero a nivel general son las marcas premium las que tienen mayor cuota de mercado en este segmento.

El principal motivo por el cual los eléctricos tienen mucho éxito entre el público premium es que, al menos de momento, son modelos que requieren, especialmente si se quiere hacer un buen uso de ellos y amortizar la inversión, de un cargador en casa o en el garaje, algo que la inmensa mayoría de españoles no puede tener.

 

No es casualidad entonces que muchos consideran que, más allá de los Tesla, que no son modelos precisamente pensados para moverse a diario por entornos urbanos sino que tienen un tamaño y una potencia también pensadas para afrontar largos viajes, uno de los últimos eléctricos que se ha puesto a la venta en nuestro país tengo muchos números de arrasar entre los VIP, entre otras cosas porque sí que es un modelo 100 × 100 urbano.

El Abarth 500e, la versión ‘pija’ del 500e

No es otro que el Abarth 500e, la primera aventura 100 × 100 eléctrica de la marca deportiva asociada con Fiat y que no deja de ser la versión más agresiva y deportiva del Fiat 500 eléctrico.

Tal y como ocurrió en su día con las versiones de combustión, Abarth va dirigida a aquellos VIP que buscan un modelo muy compacto en sus dimensiones pero perfecto para moverse con un punto de deportividad entre el tráfico urbano. En el caso de este modelo eléctrico, si bien es cierto que su precio de partida superar los 35.000 €, con las diferentes ayudas y promociones puede quedarse por debajo de los 30.000 €, lo que lo convierte en una opción que no es barata pero que realmente es muy atractiva por diseño y por personalidad.

 

Su motor cuenta con 155 caballos de potencia y la batería en la versión más sencilla le permite tener poco más de 250 km de autonomía, una cifra que no es que sea una maravilla pero es más que suficiente para moverse en el día a día en entornos urbanos interurbanos, que no deja de ser su principal terreno de juego como lo es también el del Fiat 500 eléctrico, mucho más barato pero menos deportivo y llamativo.