La Dirección General de Tráfico prevé uno de los mayores movimientos de vehículos del año durante la operación especial de Semana Santa. Este periodo festivo concentra millones de desplazamientos por carretera en apenas unos días, lo que genera una presión extraordinaria sobre las principales autovías del país y provoca episodios recurrentes de congestión.

Las salidas masivas desde grandes ciudades, especialmente desde Madrid, junto con los desplazamientos hacia destinos turísticos de costa o interior, convierten estas fechas en un reto para la gestión del tráfico. No es ningún secreto que Semana Santa representa uno de los momentos con mayor volumen de circulación del calendario, con jornadas en las que determinadas carreteras alcanzan niveles de saturación muy elevados.

Ante este escenario, la DGT ha identificado los corredores donde las retenciones suelen ser más frecuentes. Se trata de autovías estratégicas que canalizan gran parte de los viajes vacacionales y que, durante las horas punta, pueden registrar largas colas de vehículos.

Las carreteras con mayor riesgo de saturación

Entre las vías más transitadas destaca la A-2, conocida como Autovía del Nordeste, que conecta Madrid con Barcelona pasando por ciudades como Guadalajara, Zaragoza o Lleida. Este corredor concentra una gran cantidad de tráfico, especialmente en los tramos cercanos a la capital, donde se producen importantes retenciones durante la operación salida.

La A-3, que une Madrid con la Comunidad Valenciana, es otro de los ejes con mayor volumen de desplazamientos en estas fechas. Su papel como principal vía de acceso a destinos turísticos del litoral mediterráneo provoca que los niveles de circulación aumenten de forma considerable en los días festivos.

También figura entre las carreteras más congestionadas la A-4, la Autovía del Sur, que conecta Madrid con Andalucía. Este corredor absorbe una enorme cantidad de viajes hacia ciudades andaluzas y zonas costeras, lo que genera frecuentes atascos en momentos clave del periodo vacacional.

En el oeste peninsular, la A-5, conocida como Autovía de Extremadura, canaliza el tráfico desde Madrid hacia Badajoz y Portugal. Durante los fines de semana de Semana Santa suele registrar una circulación especialmente intensa, con picos de tráfico tanto en la salida como en el retorno.

Otro de los ejes clave es la A-7, la Autovía del Mediterráneo, la más larga de España. Su recorrido desde Algeciras hasta Barcelona la convierte en una de las arterias principales del tráfico turístico, especialmente en los tramos que discurren por zonas costeras muy visitadas.

A estas vías se suma la A-44, que conecta Granada con Sierra Nevada y la Costa Tropical. Este corredor experimenta un aumento notable de circulación durante las vacaciones debido al atractivo turístico de la zona.

Momentos críticos durante la operación especial

Además de las grandes autovías radiales, la DGT también señala otros corredores con elevada intensidad de tráfico. La A-49, que enlaza Sevilla con Huelva, suele registrar una gran afluencia de vehículos en dirección a las playas onubenses y hacia el Algarve portugués.

La A-66, conocida como Ruta de la Plata, también puede presentar tramos saturados. Esta carretera atraviesa la península de norte a sur, desde Gijón hasta Sevilla, y actúa como alternativa a otras rutas más directas, lo que incrementa su tráfico durante los días festivos.

Entre las autopistas más utilizadas figura la AP-6, una vía clave para acceder desde Madrid hacia Galicia y el norte peninsular. Su conexión con la A-6 y la A-67 la convierte en un corredor estratégico que soporta una elevada densidad de vehículos en periodos vacacionales.

En el entorno urbano, la M-30 de Madrid es uno de los puntos más sensibles durante estas fechas. La circunvalación madrileña suele colapsarse tanto en las operaciones salida como en los retornos masivos hacia la capital.

Las previsiones de tráfico indican que los momentos más complicados se concentran en franjas horarias muy concretas. El Viernes de Dolores y el Viernes Santo suelen registrar importantes retenciones entre las 16:00 y las 22:00 horas, coincidiendo con el inicio de muchos desplazamientos.

Los sábados presentan otro pico de circulación entre las 09:00 y las 13:00 horas, mientras que el Domingo de Resurrección concentra uno de los mayores movimientos de retorno del año, especialmente entre las 18:00 y la medianoche. En este sentido, la planificación de los viajes y la distribución de los horarios de salida se convierten en elementos determinantes para evitar las retenciones más intensas durante uno de los periodos con mayor tráfico del año.